PON UNA MINERVA EN TU VIDA!
Conoce a las Minervas y lo descubrirás...
Si eres de las que están hasta las narices de la crisis, la recesión, el paro y todas las fantásticas noticias que nos regalan cada día los telediarios, ¡pásate al universo paralelo de las Minervas!
¿Piensas que vives en un piso de un edificio decrépito que sólo tiene de nuevo los intereses del euribor? ¡Quizás te equivocas! y tu piso es mucho más de lo que crees y esconde increíbles secretos...
Mira la vida desde otra prespectiva llena de humor, fantasía, magia y glamour. ¡Pon las Minervas en tu vida!
Si buscas la calidad literaria de El Quijote o la pericia narrativa de Gabo, ¡no leas esta historia! :-) pero si quieres pasar un buen rato en la playa, en el metro o en un parque ¡leela! y recuerda que en muchas ocasiones la realidad supera a la ficción...
Además, quien sabe si quizás seas una de las afortunadas que pueda lucir una Minerva en su solapa ;-)
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domingo 25 de octubre de 2009
Minerva, Martina, Barcelona basada en hechos reales...
http://www.upc.edu/web/tallergaudi/nova/fitxers_noticies/99.pdf
Todas las casas que aparecen en el libro son reales o fueron reales y por eso en las próximas entradas iré ilustrando con fotos cada una de ellas para que podáis ubicar la acción en todo su esplendor :-)))
Seguid atentas...
domingo 18 de octubre de 2009
19 de octubre un día muy femenino :-) ayuda con Minerbooking
A las que no han recibido el librooooooo
domingo 20 de septiembre de 2009
La paciencia es la madre de la ciencia
viernes 18 de septiembre de 2009
Resultado del sorteo!!!
Toooodas las personas que habéis escrito un comentario en la entrada anterior, hasta este preciso momento (12:29 de la mañana) vais a recibir el libro: Martina, Minerva, Barcelona en formato pdf en vuestro e-mail!!!
Espero que os guste la sorpresilla :-))))))))))
Saludos mágicoooos!
lunes 31 de agosto de 2009
Se acabó lo que se daba...
Para participar en el sorteo sólo tenéis que dejar un comentario en esta entrada antes del día 18 de septiembre. El sorteo será el 19 de septiembre y ese mismo día se hará publico el resultado en el blog.
Así que ánimo y a apuntarse!!!!! :-))))))))
Buena reentré laboraaaaal
miércoles 1 de julio de 2009
Las Minervas salen en Mia y ¡Qué arte!
http://www.miarevista.es/
http://blogs.miarevista.es/quearte/
¡Gracias Vero, eres un sol!
jueves 25 de junio de 2009
Ya a la venta Minerva, Martina, Barcelona!
Os dejo el link donde podéis encontrarlo
http://www.bubok.com/libros/11626/Minerva-Martina-Barcelona
sábado 23 de mayo de 2009
La fiesta (Capítulo 6)
Cuando acabamos de arreglarnos estábamos realmente despampanantes, ¡impresionantes! A las nueve y media, como un reloj, el claxon del coche de Martina nos avisó de que nos estaba esperando en la puerta. Salimos corriendo, estábamos nerviosas e ilusionadas por saber cómo eran las fiestas del siglo XXI, y como no, los chicos.
-¡Martina!, creo que podríamos coger mi coche. ¿Qué te parece?- dije mientras cerraba la puerta de casa.
-Bueno, por mi encantada, pero eso sí, conduzco yo...-contestó Martina.
-¡Perfecto!, todo tuyo- asentí lanzándole las llaves al vuelo.
Nos montamos las cuatro en el coche, hacía una noche preciosa , la luna llena iluminaba la carretera, y nos dirigimos hacia Vallvidrera, un pueblo cerca de Barcelona donde veraneaban algunos de nuestros amigos.
-¿La fiesta es en Vallvidrera?, ¡magnífico! Un lugar precioso para hacer una fiesta, tu amigo tiene muy buen gusto, esto pinta muy bien- sonreí satisfecha pensando en la larga noche que nos esperaba.
-Ya lo creo, ¡qué maravilla! ¿Habrá mucha gente en la fiesta?, ¿y de chicos?, ¿cómo está el tema?- preguntó Rita con una sonrisa picarona mientras se colocaba coquetamente las ondas doradas de su melena.
-Sí, me comentó que seríamos unas trescientas personas. La casa es preciosa y enorme, tiene unas vistas a Barcelona espectaculares. Os va a encantar. Además tiene un jardín con una piscina impresionante, siempre hay alguien que acaba un poco perjudicado en remojo. Nos lo pasaremos muy bien Pere es muy buen anfitrión y sus fiestas siempre son memorables-
Cuando llegamos a la casa nos quedamos maravilladas, era realmente tan preciosa como nos la había pintado Martina. Había gente por todas partes, pero como era tan grande no se tenía sensación de aglomeración. Cuatro hombres fornidos y grandes como armarios flanqueaban la puerta de hierro forjado de la verja de acceso, parando a todos los coches que llegaban. Unos aparcacoches se encargaban de acomodar toda la flota de coches estrafalarios, por lo menos a nuestro parecer, que iban llegando en procesión.
-Buenas noches, su invitación por favor- dijo uno de aquellos gigantes.
-Hola, buenas noches, mire- dijo Martina enseñándole una tarjeta.
-Perfecto, bienvenidas y que pasen una buena velada- añadió amablemente el chico.
Entonces Martina paró el coche y uno de los aparcacoches vino rápidamente dónde estábamos. Bajamos de mi preciado vehículo y miré con recelo como Martina le entregaba las llaves.
-Haga el favor de tratar este coche con el máximo mimo, no consentiré que le haga la más mínima raya…-dije con tono inquisitivo.
-Minerva, tranquila, que está acostumbrado a tratar con coches de lujo, ¿no ves qué coches hay aparcados?- me espetó Martina haciéndole una ridícula mueca al aparcacoches.
-Sólo es un aviso-dije mirando al chico desafiante.
-Tranquila señora. A su coche no le pasará nada, lo trataré como si fuera el mío propio- dijo mientras añadía en voz baja:
-Estas pijas son insoportables, de buena gana le pinchaba las ruedas a ver si volvía en burro a su mansión…-
-¡Pero qué dice elemento!- dije acalorada.
-Nada, señorita, que para mí es una satisfacción que una distinguida dama como usted le confíe a un don nadie como yo algo tan preciado como su majestuoso vehículo- añadió con una sonrisa de cera.
-¡Venga, calla ya Minerva y entremos en la casa!- dijo Rita impaciente por entrar, viendo que la situación se alargaba tontamente.
-¡Si venga!-asintió Rosa muy ilusionada.
Una chica muy amable nos acompañó hasta una estancia inmensa donde se concentraba gran cantidad de gente. Había decenas de camareros que iban arriba y abajo con bandejas de “suculenta” comida y bebida.
Un risueño camarero se acercó a nosotras invitándonos a tomar una copa de cava de la bandeja que llevaba, con gran maestría por cierto, entre aquel hervidero humano; no nos pudimos resistir, estaba fresco y ¡en su punto!
Martina no paraba de saludar a gente, a cada paso que daba tenía que pararse a hablar, se notaba que estaba en su salsa, y nosotras tres, cotillas y deseosas de ver lo que se cocía en todas las estancias, decidimos ir a inspeccionar por nuestra cuenta.
En nuestra prospección, decenas de camareros nos asaltaban a nuestro paso ofreciéndonos extrañas comidas que, ante nuestra sorpresa, describían minuciosamente...
-Buenas noches señoritas, ¿les apetece probar estas pepitas de melón con deconstrucción de ajo sobre una nube de pimiento del piquillo relleno de quicos macerados al aceite de orégano cultivado en los cerros de la Patagonia en tostada de centeno?-
Las tres nos quedamos anonadadas. Mientras el pobre camarero trataba de recuperar la respiración tras la retahíla, nosotras intentábamos adivinar dónde demonios veía todo eso. Nosotras simplemente veíamos una tostada con una masa verde, del tamaño de una lenteja, salpicada con gotas rojas. ¿Qué narices significaba deconstrucción de ajo?
-Mire, lo probaremos, claro que sí, aunque sólo sea por el esfuerzo explicativo- le dije al camarero sonriéndole.
Las tres alargamos la mano y tomamos una de aquellas “tostadas”. Lo cierto es que no estaba mal, pero con total seguridad, nosotras hubiéramos preferido unos simples vol-au-vents rellenos de caviar, mucho más exquisitos y con menos parafernalia narrativa...
No habíamos conseguido dar dos pasos seguidos cuando otro camarero se acercó a nosotras y entonces Rita, antes de que pudiera abrir la boca, le dijo:
- A ver chico, no nos expliques más rollos, dinos dónde está el caviar, el marisco y el foie y estos “lo que sea” los dejas para los caballos-
-Pues creo que no hay, no me consta que el señor Ferràn Adrià incluyera caviar o marisco en el menú. Si quiere puedo preguntarlo en cocina...-le contestó educadamente el camarero.
-No seas estúpida Rita, el pobre chico sólo quiere ser amable- le reprochó Rosa.
-Sí, muy amable pero ¡yo tengo hambre!- se descaró Rita sacando el mal genio que le producía el hambre.
-Venga vamos a por otra copa de cava fresquito que tengo sed” dije mientras me dirigía hacia otro camarero que transportaba una bandeja llena a rebosar de copas.
Fuimos comiendo, con mayor o menor fortuna, algunos de los “manjares” que nos iban ofreciendo los camareros. En el salón tocaba una banda de jazz, me gustaba esa música traída de los Estados Unidos, desde luego había sido un auténtico éxito porque seguía vigente en el siglo XXI.
La verdad es que en la fiesta no desentonábamos en absoluto porque había gente y “pintas” para todos los gustos. La nota dominante en el ambiente era el esnobismo. Había chicos de etiqueta, pero también había chicos vestidos de forma grotesca con unos pantalones horrendos, gigantes, con la bragueta a la altura de la rodilla enseñando los calzoncillos. Otros lucían pantalones gastadísimos al más puro estilo zarrapastroso. Otros exhibían grandes nombres escritos en cada milímetro de tela: Giorgio Armani, Prada, Gucci …mientras otros iban vestidos con trajes de colores chillones, de tan mal gusto, que parecían disfraces dignos de bufones de la corte. Pero si los chicos vestían así, las chicas no se quedaban atrás en absoluto... Las había con trajes preciosísimos, pero también las había con unas faldas tan cortas como un fajín, con piernas como alambres, el pelo estropajoso y oxigenado hasta la médula y tan morenas de piel que parecía que se habían pasado todo el día arando a pleno sol. Otras féminas llevaban escotes tan pronunciados que no tenían dejaban nada a la imaginación. Por más de un escote asomaban dos pelotas redondas desmesuradas a modo de senos, ¡qué vulgaridad! Desde luego, si una cosa teníamos segura, es que éramos de las mejor vestidas y maquilladas de la fiesta. No cabía duda alguna. Pero no fuimos las únicas en darnos cuenta, como pudimos advertir por las miradas de odio que nos dedicaban algunas de las invitadas y por la cara de embobados de muchos de los asistentes de sexo masculino. Pero a todo esto ya estábamos acostumbradas y nos encantaba que así fuera. Por suerte, hay cosas que no cambian con el paso del tiempo…
Durante toda la velada se proyectaban en una pared imágenes y mini películas, sin sentido y sin argumento aparente, que se repetían una y otra vez y que, por lo que pudimos oír de conversaciones que cazábamos al vuelo, eran los anuncios de la agencia de publicidad del amigo de Martina, que habían sido galardonados en diferentes certámenes.
Rita empezaba a estar muy animada, ayudada por las copas de cava que llevaba en su cuerpo, pero no era la única. A medida que avanzaba la noche la gente se iba desatando y el tono de la fiesta iba subiendo por momentos.
Tras los agradecimientos que el amigo de Martina manifestó a los presentes con la ayuda de un micrófono, las luces se apagaron y de la oscuridad surgieron un montón de luces de colores que giraban y se movían frenéticamente de un lado al otro mientras una música horrenda y a un volumen ensordecedor empezó a sonar por toda la casa. Entonces la gente empezó a enloquecer moviéndose de forma extraña, como si tuvieran espasmos, o les estuvieran pisando el juanete sin piedad. Desde luego vaya forma de “bailar” más extraña algunos parecían talmente aprendices de polluelo moviendo los brazos como si estuvieran a punto de volar por primera vez.
Nosotras deducimos que había acabado la cena y empezaba la fiesta loca. Rita ya estaba dale que te pego dando pasos de charleston. Lo que no podíamos entender es cómo podía hacer coincidir los pasos con el ritmo de la espantosa música que sonaba... sin duda demostró una vez más que era una bailarina de primera. Rosa y yo también decidimos dejar de observar y pasar a la acción pegándonos una buena sesión de baile.
Al cabo del rato me percaté de que un chico vestido todo de negro con unas enormes gafas oscuras que le ocupaban media cara, pelado casi al cero y con cara de estreñido, no le quitaba el ojo de encima a Rita... Tengo que decir que esto no me sorprendió demasiado, de hecho ya estábamos acostumbradas a que a Rita no le quitaran el ojo de encima, porque, además de muy guapa, no era precisamente lo que se dice discreta... Lo que realmente me inquietaba era la chulería y la actitud insolente del “pretendiente”.
El tipo en cuestión se decidió a atacar. Se acercó a Rita y le dijo algo al oído. Lo cierto es que no tenía ninguna gracia aparente, de hecho ni bailaba, pero se ve que en cuestión de palique iba sobrado porque Rita no dejaba de reír como una loca ante cada comentario del tremendo elemento.
Nosotras decidimos seguir a lo nuestro, es decir, a bailar, y no pasaron ni tres minutos hasta que fuimos abordadas por sendos muchachos que, la verdad, no estaban nada mal.
-Hola preciosa, ¿cómo te llamas?, ¿estudias o trabajas?, ¿estudias o diseñas? Eres la luz de la fiesta, ¡me has dejado deslumbrado!- dijo el que probó suerte conmigo.
En un principio pensé que el chico no estaba nada mal físicamente, pero tenía menos gracia que los chistes de mi tío Josep y más rollo que una persiana…
-Hola, me llamo Minerva. De verdad, ¿te interesa realmente si estudio o trabajo? ¿A qué te refieres exactamente con lo de si estudio o diseño?-
-Chica, es un decir, una forma de romper el hielo...- contestó intentando hacerse el gracioso. Su sonrisa dejó al descubierto una colección de dientes que habría dado muy buen resultado en la venta de un equino.
-Bueno, cuidado con el hielo, ya sabes lo que le pasó al Titanic...- le solté deseando quitármelo de encima lo antes posible porque su conversación y su aliento de beodo fumador no me resultaban precisamente apetecibles.
-Ya veo que he topado con una chica dura. Me gustan los retos.- dijo el pobre iluso.
-¿Si? Pues vamos a ver si superas tú mi reto… Para tu información ni estudio ni trabajo en algo en concreto. Suelo hacer lo que me da la gana en todo momento y, por cierto, ¿cómo te llamas?, ¿a qué te dedicas?, ¿a qué aspiras?, ¿cuánto cobras?, ¿de qué familia eres hijo? Yo lo que busco es un padre para mis hijos- le pregunté como una ametralladora, casi sin dejarle abrir la boca. Lo de buscar un “padre para mis hijos” era un treta fantástica para quitarse moscones de encima.
- Me llamo Emili, pero todos me llaman Mili. Trabajo como creativo en la famosa agencia Pessat. En cuanto a lo que aspiro, es a que echen a mi jefe directo para quedarme con su puesto, de hecho estoy intentando idear cómo, y por lo demás ganar mucha pasta y trabajar poco, vaya eso contesta también a tu pregunta de cuánto cobro… En fin, aspiro a lo que casi todo el mundo en el sector. Y sobre tu pregunta de qué familia soy hijo, pues te diré que mi padre es dueño del bufete de abogados más prestigioso de la ciudad, el bufete Cincocasas, ¿lo conoces?, no sabes la de pasta que te ahorrarías en abogados si salieras conmigo. ¿Lo de ser el padre de tus hijos?, encantado, siempre y cuando firmemos un acuerdo prematrimonial…- dijo aquel plasta que parecía tener respuestas para todo.
-Vaya, vaya... y tu porqué no te dedicas a la abogacía, ¿si se puede saber?-
-Pues porque a mí me gusta más la vida bohemia, el riesgo, las fiestas, la aventura, es decir todo lo contrario al mundo encorsetado de la abogacía- dijo Emili acercándose a mi peligrosamente; sus brazos empezaban a parecerme, cada vez más, largos tentáculos cefalópodos…
-Perdona pero no creo que tengamos demasiado en común, mejor no perdamos el tiempo. ¡Arrivederci Emili!- le dije girándome buscando a Rosa y Rita con la mirada.
-¡Pero Minerva, vuelve!, ¡si nos acabamos de conocer! Vamos no seas cruel, ¡dame una oportunidad!...-oí mientras me alejaba de él. La verdad es que Mili no me interesaba en absoluto, entonces ¿para qué iba a perder el tiempo?, ya había oído suficiente.
De Rita no había ni rastro y cuando por fin localicé a Rosa vi que estaba muy bien acompañada por un chico alto, rubio y exquisitamente vestido. Los dos estaban inmersos en una conversación que, a juzgar por sus caras y su lenguaje corporal, debía ser de lo más interesante, pobre Narcís, ¡qué cuernos le empezaban a asomar!...Ante tal situación decidí seguir cotilleando por la fiesta y de paso tomarme algo.
Mientras esperaba que uno de los camareros me sirviera me dediqué a fijarme en lo que tomaba la gente de aquella época, había infinidad de marcas y bebidas diferentes. Entre los típicos whiskys con hielo, copas de cava, gin tonic y cuba libre, me llamó la atención un combinado que pidió una chica, un tal Pitbull con whisky. Por un momento decidí dejar de lado mi adorado cava y pedirme uno de aquellos combinados para ver qué tal:
-Hola, ¿me sirve un Pitbull con whisky?-
El camarero puso hielo en el vaso añadió el whisky y después cogió uno de aquellos cilindros coloridos que contenían el tal Pitbull y tras abrirlo acabó de rellenar el vaso.
Pegué un pequeño sorbo, el sabor me pareció repugnante, pero decidí darle otra oportunidad y volví a tomar otro pequeño sorbo que ya no me supo tan mal. Cuando me di cuenta ya me había tomado tres combinados enteros y me sentía mejor que nunca. Una euforia increíble empezó a sacudir mi cuerpo, pensé que aquello debería parecerse, y mucho, al Néctar de los dioses. Cuando me di cuenta estaba bailando como una loca, y la música que antes me parecía horrible ahora me encantaba. En uno de mis breves descansos para recobrar el aliento pude ver cómo Rita estaba tomando contacto físico con el tremendo individuo sin cualidades aparentes. Para mis adentros pensé que tal y como veía a Rita de emocionada, más de una virtud oculta debía de tener porque ella no se liaba con cualquiera…al final del largo intercambio de fluidos bucales decidieron salir al jardín y ya les perdí la pista.
Tras la intensa sesión de baile y viendo cómo Mili me había localizado y se acercaba a toda velocidad esquivando a la gente con gran pericia, decidí salir en estampida hacia la toilette, allí podría retocarme el maquillaje, que ya debía estar un poco perjudicado, y de paso despistarle. En mi huída desesperada choqué contra un chico de forma estrepitosa, caímos los dos al suelo y encima le puse chorreando con mi bebida.
-¡Perdonaaa! Madre mía… no te había visto- le dije totalmente ruborizada mientras me recolocaba el tocado con una mano y me bajaba el vestido con la otra.
-No te preocupes, no pasa nada. ¿Dónde vas tan rápida? ¿A caso te persigue el lobo?- preguntó con una sonrisa preciosa que me dejó k.o.
-Más o menos…- dije mirando hacia atrás, pero era demasiado tarde, Mili me había localizado.
-No me digas que Mili te está tirando los trastos…- me dijo guiñándome uno de sus enormes y preciosos ojos verdes.
-Vaya, ¿le conoces?-
-¿Y quién no le conoce? Es el tío más pesado y empalagoso de toda Barcelona. Ven yo te rescataré- añadió pasándome su brazo por encima del hombro. Yo ante semejante Adonis, no tuve ningún reparo en que lo hiciera y Mili al ver la escena desistió en sus intenciones y empezó a atacar a una chica pelirroja que tenía al lado…desde luego no perdía el tiempo.
Aquel chico y yo nos dirigimos al jardín, la verdad es que casi no podía ni mirarle de tanto que me gustaba, y yo iba pensando para mis adentros…”¡Pero qué te pasa Minerva!, tienes al lado al chico más guapo y más agradable que has visto en tu vida y ¿¿¿te quedas muda??? ¿Quieres que piense que eres una mojigata? ¡Venga espabila cenutria o se te escapa!”
Realmente mientras pensaba esto debía de poner cara de tránsito místico porque cuando volví en mí oí cómo aquel chico decía:
-Perdona, ¿porqué no me contestas?, ¿estás bien?, ¿estás mareada?, ¿te duele algo del golpe? ¿Oye?-
- Ups. Perdona, estaba pensativa… ¿Qué me preguntabas?-
-Nada, si quieres te dejo sola…-
-Nooooooo, noooooooo ¡por Dios!- dije arrepintiéndome de mi expresividad nada más acabar de articular esas palabras. Seguro que pensaba que estaba loca por él, ¡muy mal! Una chica inteligente, guapa y glamourosa como yo nunca ha de dejar entrever sus sentimientos y menos en las primeras citas. Desde luego parecía una quinceañera. Estaba vulnerando todas las normas del arte del flirteo.
-Perfecto, porque no te iba a dejar sola así como así- dijo él con otra de sus preciosas sonrisas que hizo que mi cara, y algo más…, ardiera como la antorcha olímpica. Podía notar, sin ningún tipo de dudas, que estaba roja como un tomate.
-Por cierto, no nos hemos presentado formalmente. ¿Cómo te llamas?- preguntó dulcemente.
-Me llamo Minerva-
-¡Qué nombre tan fantástico! No hay muchas Minervas por aquí, de hecho eres la primera que conozco…. Eres preciosa. Yo me llamo Arnau, encantado de conocerte Minerva- dijo mientras se acercaba para darme dos besos. Era una presentación con todos sus formalismos. Yo tenía tanto calor en mi cuerpo que parecía la chimenea de la Casa Burés, de hecho pensé que me iba a dar un soponcio porque me notaba el corazón en la zona de las amígdalas.
-Bueno, explícame algo más de ti. ¿Te dedicas a la publicidad?- dijo Arnau mientras le hacía un gesto a un camarero que llevaba una bandeja con bombones y copas de cava. Realmente no podía haber estado más acertado, una copa de cava era lo que más necesitaba en esos momentos, bueno, una o varias…
-Pues no, no me dedico a la publicidad, he venido con unas amigas, una de ellas es íntima del anfitrión-dije intentando parecer lo menos nerviosa posible.
-Bueno, y entonces, ¿a qué te dedicas?- insistió.
-Pues, pues…-dije mientras intentaba inventarme algo creíble. Finalmente atiné a decir:
-Trabajo con Martina Massana en una editorial, somos socias –
-Vaya, ¿con Martina? ¡Qué sorpresa!, ¡somos amigos de la infancia!, ¿cómo os conocisteis? nunca me comentó que tuviera una socia en la editorial…- dijo con cara de extrañado.
Aquella conversación se iba enredando por momentos y veía que en cualquier momento iba a meter la pata hasta el fondo así que decidí cortar por lo sano…
-Oye, yo ya te he contado algo sobre mí, ahora te toca a ti- dije haciéndome la reservada para darme cierto aire de misterio. Por mi experiencia con el sexo masculino sabía perfectamente que a los chicos no les gustan las bocazas pero se morían por las misteriosas.
-Perdona tienes razón, parezco del FBI, sólo quería conocerte un poco más. Espero no haberte contrariado con mis preguntas- me dijo chocando su copa contra la mía en un conato de brindis. Y continuó explicándome más sobre él…
-Soy enólogo de profesión y propietario de varios viñedos y bodegas en la zona del Priorat. ¿Te gusta el vino?-
-Me encanta, siempre que sea bueno… Tengo entendido que el vino del Priorat es de los más cabezones que existen…- ante todo soy una chica sincera y desde luego en mi época el vino del Priorat era de los peorcitos.
-¡Pero bueno! ¿Quién te ha dicho eso? Veo que no conoces mucho este mundillo. Mira, ahora tengo que irme, mañana tengo una cata muy importante en una de mis bodegas; me estoy jugando el máximo reconocimiento posible para la cosecha de este año. Si quieres me das tu móvil y te preparo una visita y una cata particular muy especial, yo me encargaré de todo y luego podrás decirme con conocimiento de causa si los vinos del Priorat son buenos o malos, ¿qué te parece?- dijo cogiéndome la mano.
Pues ¡Claro que quería una cata particular! Pero, ¿qué narices era un móvil?, no osaba decirle nada, no quería que pensara que era una cateta. Por suerte en esos momentos vi a Martina que estaba hablando animadamente con una chica delante de mí, entonces le dije a Arnau :
-Un momento por favor, ahora vengo, tengo que decirle una cosa urgentemente a Martina y no quiero que se me escape, espérame, ¿vale?-
Salí corriendo hacia ella y totalmente fuera de mí le dije en la oreja:
- ¿Qué es un móvil?, ¡vamos dímelo por favor!, ¡me ha dicho que le de mi móvil para quedar con él!- le dije señalándole disimuladamente a Arnau con la mirada.
-¿Estás quedando con Arnau?, ¿de verdad? Pero hija, ¡qué suerte tienes! ¡Poner un pie en la fiesta y llevarse el trofeo! Toma dale este número 688 88 88 88, es mi móvil, dile que has perdido el tuyo porque éste lo tendrá registrado en su agenda a mi nombre…- dijo Martina apuntándome su número de móvil en una servilleta con un pintalabios.
-Gracias, ¡gracias!- le dije a Martina haciendo el gesto de la victoria con los dedos.
-¡Hola! Ya estoy aquí. Mira te doy el móvil de Martina porque el mío lo he perdido, soy un poco despistada…-dije con una caída de pestañas digna de una estrella de Hollywood.
-Perfecto, entonces te llamo al de Martina, ya lo tengo registrado, no te preocupes. Bueno Minerva, encantado de haberte conocido, ha valido la pena venir a esta fiesta. No soy muy amante de estos saraos, me aburren un poco, pero tengo que reconocer que en este me lo he pasado muy bien. En cuanto acabe con lo de la cata te llamo y quedamos- dijo mientras se acercaba para darme dos besos de despedida que me erizaron el vello de todo el cuerpo.
-Adiós Arnau, hasta otra- dije haciéndome la indiferente, cuando en realidad ya estaba contando los segundos que faltaban para volver a quedar con él.
Vi como Arnau se alejaba, y una euforia desbordante me llenaba por completo, la luz del alba entraba por los enormes ventanales del salón y la gente empezaba a desaparecer por momentos. Martina estaba en la otra punta del salón despidiéndose de dos chicos, yo me dirigí hacia ella con la intención de acabar la fiesta.
-¿Martina nos vamos ya?, parece que todo el mundo se va, ya está amaneciendo-
-Sí, estoy cansadísima, madre mía tengo la lengua que casi no me cabe en la boca de tanto que la he ejercitado…Me he encontrado con gente que no veía desde hace siglos. ¿Dónde están Rosa y Rita?, ¿las tienes localizadas?-
-Pues la verdad es que no. A Rita la vi saliendo al jardín con un chico con el que compartían algo más que palabras y Rosa creo que más o menos anda por el mismo camino con otro mozo-
-Venga yo miro por la casa y tu busca en el jardín, nos encontramos aquí dentro de cinco minutos- dijo Martina mientras caminaba en dirección al salón principal.
Salí al jardín y allí no había más que copas vacías y alguna que otra pareja en situación comprometida.
Busqué en todos los rincones y finalmente encontré a Rosa que salía, muy bien acompañada, de una especie de pérgola en la que había unos sofás blancos y una mesilla central con un farolillo. El rincón no podía ser más romántico.
-Hola Rosa, dice Martina que nos vamos a ir ya-
-¿Ya?-dijo con cara de pena.
-Bueno, es que ya está amaneciendo…-
-Sí, sí, de acuerdo- entonces se giró y se despidió de aquel chico rubio con un beso de campeonato. Lo más interesante fue comprobar que el chico en cuestión ¡era extranjero!, de hecho hablaba en inglés y Rosa de inglés no sabía nada de nada… pero ya sabemos que el amor no necesita de palabras.
Rosa y yo nos pusimos a buscar a Rita por todos los rincones. Ni ella ni yo la habíamos visto en prácticamente toda la noche. Como nuestra búsqueda fue infructuosa nos dirigimos al punto donde habíamos quedado con Martina para ver si ella había tenido más suerte.
-Qué, Martina, ¿la has encontrado?- le pregunté.
-¡Qué va! ¡Ni rastro en ninguna parte!-
-¡Anda!, ¡ahora que recuerdo!... La vi salir de la casa con aquel chico de negro con las gafas gigantes, pero pensé que volverían a entrar- dijo Rosa.
-Madre mía, lo que nos faltaba… perder a Rita con lo discreta que es- pensó Rosa en voz alta poniendo cara de sufrimiento.
-¿Cómo? ¿Con un chico de negro con inmensas gafas negras?, ¿y con el pelo rapado casi al cero?-
-Si- contesté con cara de sorpresa.
-¿Sabes quién es?- añadí.
-¡Pues claro que lo sé!, ¡vamos que se ha ido a liar con el más discreto de la fiesta! .Vaya dos se han juntado, Dios mío ya nos podemos preparar…Lo mejor que podemos hacer es irnos a casa y esperar a que llegue. La habrá llevado a dar una vuelta, digámoslo así…-dijo Martina con cara de circunstancias.
–Veremos por dónde sale esto- añadió poniéndose las manos en la cabeza .
Nosotras no entendíamos de qué iba el tema pero estábamos tan cansadas que no quisimos preguntar más, sólo tuvimos fuerzas para meternos en el coche y dejarnos llevar hasta casa. Habían sido muchas emociones para nosotras y ahora sólo necesitábamos descansar.
Durante el trayecto Rosa y yo nos dormimos. Al llegar a casa, Martina dijo que se quedaría a dormir con nosotras porque no estaba nada tranquila por Rita y que prefería estar presente cuando apareciera. La verdad es que se la veía bastante nerviosa. Nosotras conocíamos bien a Rita y sabíamos de sobras que ella siempre era la última en acabar la fiesta, así que nos metimos en la cama y no le dimos mayor importancia al tema…
Cuando estábamos cogiendo el sueño oímos cómo un coche paraba delante de la puerta de casa. Fuimos corriendo a la ventana y efectivamente pudimos ver como Rita bajaba de un coche rojo al volante del cual iba el extraño elemento. Tras despedirse con un beso que no se acababa nunca, Rita se dirigió a la puerta de entrada y cuando intentaba meter la llave en la cerradura, con bastantes fatigas por cierto, Martina abrió la puerta y la hizo entrar de un estirón, muy alterada y mirando en todas las direcciones de la calle como si buscara a algo o a alguien.
-¡Rita por dios!, ¡quedamos en que seríais discretas! ¿Dónde has ido con él?, y lo que es peor, ¿¿¿qué habéis hecho???- dijo Martina con cara de preocupación.
-Pero bueno, ¡qué pasa! Ya soy mayorcita para hacer lo que quiera con quien quiera y donde quiera, ¿no crees? Además hemos sido muy discretos, de verdad- contestó Rita mientras se le escapaba una sonrisa pícara por debajo de la nariz.
-Si seguro que habéis sido muy discretos… ¿Sabes quién es él? ¿Os ha perseguido alguien? No tienes ni idea de dónde te puedes haber metido- dijo Martina haciendo aspavientos.
Tras la tensa escena, Martina nos explicó que el individuo con el que Rita se había estado divirtiendo era un tal Borja Mefisto, exitoso publicista que se había convertido en “famoso” por ser el miembro del jurado más chulesco y déspota de un programa de televisión en el que se elegía al mejor cantante de canto gregoriano de España. Martina nos explicó que desde que se había convertido en una celebridad su vida era un escaparate y que no había semana en la que no saliera en la portada de alguna revista del corazón con un nuevo escándalo real o inventado.
-¿Entiendes el porqué del interrogatorio?, piensa que decenas de paparazzis siguen todos sus movimientos a la caza de cualquier foto susceptible de ser publicada con un titular escandaloso…- le dijo Martina a Rita y ésta se quedó sin habla durante unos segundos. Tras el breve silencio nos contó la “escapada” obviando datos que realmente no era necesario relatar.
-Madre mía, ahora entiendo su insistencia en salir de la fiesta con tanta precaución y secretismo… pensaba que su forma de actuar se debía a que estaba casado, pero veo que no iban por ahí los tiros. La verdad es que no profundizamos mucho en nuestras biografías, sólo sé de él que se llama Borja y poca cosa más, nuestro diálogo fue totalmente banal, bueno, y erótico festivo. A ver, antes de salir de la casa nos agenciamos una botella de cava y dos copas y entonces cogimos el coche y me llevó a un mirador muy romántico desde el que se veía toda Barcelona, y bueno lo que sigue no es muy original, ya os lo podéis imaginar…-dijo Rita con cara de sorpresa, y añadió:
–Yo no vi ningún pizpirazi, ¿se dice así?, ¿deduzco que son fotógrafos, no?; aunque tengo que confesarte que tampoco estaba en situación de percatarme de su presencia-
-Esperemos que así sea y que esto no trascienda porque si la prensa del corazón no sabe de dónde has salido, te inventarán un pasado, el que más les convenga, y te aseguro que tu vida, y por extensión la nuestra, será un infierno. Nos perseguirán a todas partes intentarán averiguar a qué te dedicas y todo lo que puedan de tu día a día y nuestros planes para saber el cómo y el porqué habéis llegado aquí se volverán muy muy difíciles- dijo muy seria Martina.
Nos fuimos a la cama realmente preocupadas, pero el cansancio hizo que el sueño nos venciera rápidamente, mañana sería otro día.
domingo 17 de mayo de 2009
Próximamente el libro de Las Minervas!
Estad atentos porque próximamente saldrá a la venta (Bubok y Lulú) la novela completa de la historia Minervil! que lleva por título... Minerva, Martina, Barcelona (ou yeaaaaaaah, que se chinche Woody Allen!)
Por fin podréis conocer cómo continúa la increíble historia de Minerva, Martina, Rosa y Rita, Conoceréis todos los secretos ocultos y las aventuras y desventuras que aún les esperan ... No os podéis perder el libro más sorprendente, mágico y anti malos rollos del año! perfecto para regalárselo a uno mismo o a alguien a quien le quieras alegrar la vida... no dudes en llevártelo de vacaciones, ideal para olvidar la crisis, el paro y toda esa sarta de "maravillas" del mundo actual
:-))))
Como aperitivo os dejo la portada.
Por cierto como queda más glamouroso firmar con un pseudónimo he decidido que a partir de ya soy... LOLITA LARSSON!!!!!!! toma ya!
domingo 10 de mayo de 2009
Ganadora Sorteo primaveral!!!
....
....
ANNA!
Bueno Anna, ENHORABUENA! me pondré en contacto contigo para hacerte llegar tu regalito muaaaaaaks! :-)))
Por cierto, el Minervas crossing no ha dado señales de vida... ohhhhhhhhh
domingo 26 de abril de 2009
1er Minervas Crossing cumplido...
Y eso que ponía las instrucciones a seguir!, en fin seguiremos esperando...
miércoles 22 de abril de 2009
Sorteo primaveral y datos 1er Minervas Crossing!
Por otra parte este sábado tendrá lugar el primer Minervas crossing!
:-)
La Minerva en cuestión estará retocándose el maquillaje en algún sitio de la toilette de al lado de la tienda Swarowsky (Planta -1) del Centre Comercial La Illa este sábado día 25. ¿En casa de quién dormirá esa Minerva?, esperemos descubrirlo proximamente...
lunes 23 de marzo de 2009
Alea jacta est!
Sintiéndolo mucho, la fantástica historia de Las Minervas debe quedarse en "stand by" en el blog porque (en formato novela corregida y aumentada) ha sido registrada y está siendo revisada para su posible publicación y por indicaciones editoriales no puedo publicar nada más sobre la historia. Siento dejaros así, pero es un tema muy emocionante para nosotras! ya que nos encantaría poder llegar a un montón de gente! :-)))))
Gracias por vuestra infinita comprensión, pero seguiremos por aquí con nuestros rollos
Muaaaaaaaaks
domingo 22 de marzo de 2009
Llegó la primavera!!!
Por fin llegó la primavera! y tras el largo parón por motivos laborales... las Minervas vuelven la semana que viene con más fuerza que nunca! :-)))
Empezaremos con un Minervas crossing, el domingo día 29 de marzo daremos todos los datos, estad atentas...
atchiiiiiiiis
domingo 1 de febrero de 2009
Seguimos con las sorpresas...
Pues siguiendo con las sorpresas (el año 2009 ha venido cargado de magia y nuevas ideas), unas cuantas Minervas y yo hemos decidido dar un pasito más! :-))))
Supongo que todo el mundo conoce el Bookcrossing, una manera original y realmente misteriosa de compartir libros... pues nosotras vamos a hacer... Minervas crossing ;-)))
Es decir, pronto daremos una fecha y un lugar escondido donde "liberaremos" una Minerva que se irá totalmente por sorpresa (o no) con una propietaria que la encuentre y la adopte, el único requerimiento, que será especificado en un pequeño mensaje secreto que llevará el paquetito mágico, será entrar en el blog y hacer un comentario sobre esta pequeña experiencia mágica!
:-))))
Por el momento la liberación será en Barcelona, pero pronto, con vuestra inestimable ayuda, se hará también en otras ciudades de España ;-))))))
Seguiremos informando...
Barcelona diferente...

No os lo perdáis!
La ganadora es...
La pobre se ve que va muy ajetreada y pedía día de 48 h!
:-0
Veamos lo que las galletas pueden hacer por ella...
Ya nos contarás Su
FELICIDADES!!!! :-))))))))
martes 20 de enero de 2009
Sorteo Galletas Mágicas...
Por fin ha llegado el día del sorteo de las Galletas Mágicas!!! :-0
Como ya sabéis, las galletas mágicas son una pieza clave en la apasionante historia de las Minervas y, como también sabéis cumplen deseos...
En este caso, son galletas oráculo, su modo de empleo es muuuy sencillo... El afortunado que reciba las galletas tendrá que seguir el siguiente procedimiento:
1) Cerrar los ojos y concentrarse
2) Formular una pregunta o deseo
3) Comer la galleta
Si sigue este procedimiento la galleta dará una respuesta y os aseguro que SON INFALIBLES!
:-)))))) Lo mejor de todo es que el afortunado recibirá tres galletas :-0 vaya chollo!
Cómo participar y ganar estas increíbles galletas???
1) Dejar un comentario en esta entrada explícando uno de vuestros preciados deseos (confesables...)
2) Difundir este sorteo a los cuatro vientos!
Suerte y Felicidad para todooooooooos
Por cierto muuuy importante!, el sorteo se celebrará el día 1 de febrero
_________________________________________________________________
Muchísimas gracias a todas las que estáis colaborando a la difusión de este mágico sorteo en vuestros fantásticos blogs! :-))))
También quería agradecele a Bea de De Tacones y Bolsos el precioso post que nos ha dedicado.
Gracias Bea muuuuaks! :-))))
viernes 16 de enero de 2009
Mi casa (Capítulo 5)
En Loterías y Apuestas del Estado nos dijeron que el premio nos lo ingresarían ante notario y que tardaríamos unos días en disponer de él, así que Martina, aunque iba un poco justa de dinero porque había invertido todos sus ahorros en la editorial, nos hizo un adelanto para solucionar el tema de la documentación falsa, multas y demás...
El tema de los papeles fue visto y no visto. Llegamos al ostentoso despacho del siniestro espécimen y fue soltar el fajo de billetes en la mesa del picapleitos y tener los papeles en la mano casi al instante, cosa que Martina agradeció porque estaba nerviosísima por la ilegalidad de la transacción. Con nuestros papeles en la mano, recogimos el coche y nos dirigimos a mi casa en la Avinguda del Tibidabo 29.
-¡Minerva!, ¡qué coche!, ¡es precioso! Madre mía, esto es una auténtica joya, no te puedes hacer una idea de lo que vale este coche hoy en día... ¡es de coleccionista!- dijo Martina mientras conducía el coche disfrutando de cada golpe de volante.
-Lo sé, me encanta mi coche, por eso lo tenía que recuperar como fuera- dije acariciando la carrocería con la mano...
La gente nos miraba al pasar y por primera vez en tiempo, disfruté del paseo bajo aquel sol radiante que inundaba Barcelona.
Cuando llegamos, dejamos el coche en la cochera y entramos en casa.
Martina no podía creer lo que estaba viendo...
-“Pe... pero ¡si esta casa estaba abandonada!, ¡estaba prácticamente en ruinas! ¿Y el jardín?, ¡sólo era un cúmulo de malas hierbas!... Dios esto es increíble”-dijo Martina sin poder salir de su asombro.
El jardín lucía en todo su esplendor. Los árboles, las flores, los cientos de aromas y sonidos de pájaros hacían que pareciera un pequeño edén, y la casa tenía un brillo especial, parecía nueva y recién salida de un cuento de hadas.
Por el camino, nos habíamos parado a hacer unas compras de comestibles, porque la verdad es que en casa ya no quedaba mucha cosa que llevarse a la boca. Desde el día que intentamos comprar, pero no pudimos porque nos pedían los malditos euros, habíamos ido pasando comiendo algunas conservas artesanas que quedaban en la despensa...
Mientras Rosa, Rita y yo poníamos la comida en su sitio, Martina se dedicó a mirar el montón de cuadros, muebles y fotos que había en el salón.
-¡Minerva, ven aquí! Tienes que explicarme quienes son las personas que salen en esta fotos- dijo Martina emocionadísima.
-¿A ver?, mira esos son mi padre y mi madre, este es mi hermano: tu abuelo, estas son mis tías monjas...-dije señalando con el dedo a cada persona que iba nombrando.
-¿Este es mi abuelo?-preguntó sorprendida Martina.
-Sí, esta foto nos la hicimos pocos días antes de nuestro “viaje”- le dije.
-Estoy impresionadísima, esto es un sueño para mí- dijo emocionada Martina.
-¡Venga, que te voy a enseñar la casa!- le dije cogiéndola por el brazo.
-No te puedes ni imaginar cómo estaba esta casa la última vez que la vi... es realmente preciosa, tiene algo especial... no sé cómo mi padre ha sido capaz de ponerla en venta- decía Martina mientras miraba asombrada todo lo que había a su alrededor.
Mientras, yo le iba haciendo de anfitriona enseñándole todas las estancias de la casa y le iba explicando un poco la historia de todo lo que había en ella...
-Mira, este mueble nos lo trajo Antoni Amatller, muy amigo de mi padre, de la China, es el preferido de mamá. Por cierto, he visto que su casa sigue tan espléndida como siempre en el Passeig de Gràcia- dije señalando un pequeño mueble con dibujos orientales en policromía...-
Y continué:
-Y este sofá nos lo trajeron especialmente de París, un capricho de mi padre. Aquí se pone a fumar puros, leyendo o meditando- añadí señalando un sofá de terciopelo rojo.
-¿Ese cuadro?, ¡es un Casas!- dijo Martina atónita.
-Uy, ya lo creo, ¡tenemos un montón de cuadros de Ramón!, es íntimo de la familia. Mira los que salen en este cuadro son mi padre y mi madre...- le solté con sin darle gran importancia al tema.
-Pues debes saber que es un pintor reconocidísimo...- dijo Martina.
-¿Ramón Casas?, ¿nuestro Ramón Casas?-dije incrédula.
-Sí, si “vuestro” Ramón Casas- añadió Martina.
Y así seguimos un buen rato, descubriendo Martina, y redescubriendo yo, todas las piezas que conformaban mi casa de toda la vida. Un montón de objetos y muebles y elementos decorativos, fabricados por artesanos muy reconocidos en nuestra época y que formaban parte del estrecho círculo de amigos de mis padres, como: Francesc Vidal, Josep Maria Jujol, Alexandre Riquer, Josep Llimona…
Todos esos maravillosos objetos tomaban ahora una nueva dimensión para mí. Parecía como si, por una extraña razón, fuera consciente de cada una de las cosas que antes pasaban desapercibidas para mí por ser de lo más cotidiano.
-Mira Martina, ahora te voy a llevar a la bodega, allí es donde encontramos las galletas y el colgante...- cogí a Martina por el brazo y la llevé hacia las escaleras que conducían a la bodega.
Al abrir la puerta tras la que estaban las escaleras un nuevo resplandor dorado inundó la casa y un aroma delicioso inundó nuestras narices con la misma fuerza que un delicado perfume. Rita y Rosa vinieron corriendo de la cocina para ver qué sucedía.
Bajamos por las escaleras hasta la bodega y de la vitrina, donde habíamos encontrado las galletas y el colgante, salía resplandeciente la luz dorada que dotaba de una calidez sobrenatural toda la estancia. La mágica combinación de luz y aroma hacía que nos sintiéramos realmente bien, era como si hubiéramos entrado en otro mundo lleno de calma y armonía.
Al acercarnos pudimos comprobar que esa luz la emitía un sobre que parecía levitar entre tanto resplandor.
Martina, dando muestras de su impaciente carácter, acercó la mano al sobre y sin ningún tipo de reparo lo cogió. El sobre era realmente precioso, como todo lo que habíamos encontrado en la vitrina no era nada convencional.
-Vamos a ver qué pone. ¡Esto es como una película de Harry Potter!- dijo Martina mientras soltaba una carcajada nerviosa.
-¿Harry Potter?, ¿es un actor conocido en esta época? A mí me chifla Charlot, algún día protagonizaré con él alguna película… ¡Me encantó La Quimera del Oro! -comentó Rita soñando despierta.
-Chicas, ¿qué es esto?, ¿un mapa?- dijo Martina, mientras giraba la hoja que contenía el sobre, del derecho y del revés...
-¿A ver?- añadí yo, mientras Rita y Rosa también se acercaban para ver el contenido de la hoja.
-Es verdad, es un mapa, pero, no tengo ni idea de dónde...Mirad lo que pone aquí: La llave del colgante os llevará hasta la respuesta, pero antes tenéis que encontrar la entrada... O sea que con este mapa y la llave del colgante ¿sabremos la respuesta al porqué de nuestro viaje? Esto se pone emocionante… Mirad vosotras el mapa a ver si os suena algo- entonces enseñé el mapa a Rosa y a Rita y lo repasaron de arriba abajo buscando algo que les resultara familiar pero tampoco parecían reconocer nada en él.
-Pues ya podemos ir pensando entre todas dónde puede estar la entrada. Anotad en un papel cualquier cosa que creáis que puede tener algo que ver con este mapa- dijo Martina dándole un último vistazo. Después miró el reloj y nos dijo:
- Por cierto chicas, esta noche estamos invitadas a una fiesta. Bueno, estoy invitada a una fiesta pero os llevaré para que también os distraigáis un rato. Es una fiesta que da un amigo mío para celebrar que su agencia de publicidad ha ganado un León de Oro en Cannes. Acudirá la flor y nata de la sociedad barcelonesa, así que ya os podéis arreglar bien, y por favor, tenéis que ser muy discretas, si alguien se enterara de nuestra “historia” sería el final de mi reputación como chica seria...todo el mundo pensaría que he perdido varios tornillos.... Así que os recomiendo ver, oír y callar-
Al oír que estábamos invitadas a una fiesta ¡nos pusimos como locas!, no había nada en el mundo que nos gustara más que ir a fiestas glamourosa. De hecho ero lo que mejor sabíamos hacer, divertirnos.
-¡Una fiesta! Oh, Martina, ¡perfecto! ¡Gracias por llevarnos! Y dices que va a ir la flor y nata de la sociedad barcelonesa, yujuuuuuuu, ¡como en nuestra época! Ya estoy pensando en qué me voy a poner. Venga chicas vamos al armario que tenemos muchísimo trabajo por delante, elegir nuestros modelitos será una difícil tarea porque tenemos que estar deslumbrantes en nuestra primera fiesta en esta época, la ocasión bien lo requiere. Y por cierto Martina, no te preocupes que seremos discretas...- dije exaltadísima mientras le guiñaba, con complicidad, un ojo a Martina.
Rosa y Rita también se pusieron contentísimas. No paraban de reír, aplaudir y gritar pensando en la fantástica noche que nos esperaba.
-Ahora que lo pienso. Creo que sería mejor que yo os dejara la ropa, porque con esos modelitos, discretas lo que se dice discretas no vais...-añadió Martina pensativa.
-¿Qué? ¡Si tengo el mejor guardarropa de Barcelona!, siempre he sido la envidia de todas las barcelonesas. Si hay algo que me distingue es mi buen gusto, ¿verdad chicas?- dije mirando a Rita y Rosa que asintieron con la cabeza a la vez.
-Si Minerva, no lo pongo en duda, pero es que estos vestidos son muy... ¿años 20?-dijo Martina tocándome la manga transparente de mi precioso vestido rosa.
-¡Pues claro!, ¡de que época quieres que sean! ¡Nosotras somos unas chicas años 20! Por cierto, he podido comprobar que nuestros vestidos siguen muy de moda hoy en día, en algunos escaparates de tiendas caras no desentonarían nada...no me pienso poner tu ropa horrible, sácatelo de la cabeza.- dije sulfurada.
-¡Ni yo!- dijo Rita girando la cara.
-¡Y yo tampoco!- acabó de sentenciar Rosa.
-Hijas, a tozudas no os gana nadie. Haced lo que os dé la gana, pero ¡ya os he advertido!, mucha discreción en todo lo que hacéis o decís...- dijo Martina dando por concluida la banal discusión.
miércoles 17 de diciembre de 2008
Las Minervas han protagonizado un anuncio!
El resultado? de lo más natural, así son las Minervas...
Seguro que muchas ya os habiais dado cuenta... ;-)
viernes 5 de diciembre de 2008
Martina (Capítulo 4)
Nos levantamos mucho mejor de ánimo, con la claridad de mente que da la mañana. Nos arreglamos y tras desayunar emprendimos la marcha rumbo a la calle Madrazo, decididas a conocer a la misteriosa Martina Massana…
Conocía aquella calle, una de mis tías solteronas le había dejado en herencia a mi padre varios pisos ubicados allí, pero la verdad es que no recordaba en qué número estaban exactamente. Recuerdo que mi padre los tenía alquilados y alguna vez, siendo yo pequeña, había ido con él en persona a cobrar el alquiler.
-Seguidme, sé cómo ir a la calle Madrazo, cuando era pequeña había ido alguna vez con mi padre-dije.
-¿Si? ¿Y tienes alguna idea de quién puede ser esa chica?- preguntó Rosa intrigada.
-Pues la verdad es que no- dije pensativa.
-Quizás sea alguna familiar tuya-dijo Rita.
-¿Massana? No sé, no que yo sepa… ¡Qué tonta soy! ponía Massana Massip…Sí, debe ser una familiar, está muy claro- añadí nerviosa.
A medida que íbamos acercándonos a la calle en cuestión comencé a notar que el bolso, en el que llevaba el colgante y las galletas por si las necesitábamos, empezaba a emanar calor. Cuando me di cuenta, el calor era bastante notable y abrí el bolso para ver qué narices lo desprendía. Al abrirlo salió un resplandor violeta insoportable para nuestros ojos. El colgante parecía vivo y era él el que emitía aquella luz en una especie de latido lumínico…
-¿Pero qué es esto?- dije asustada.
-No sé, ¡pero es imposible de mirar!, ¡cierra el bolso!- dijo Rita tapándose los ojos con las dos manos.
Cerré el bolso y nos dimos cuenta que estábamos justo delante del número que ponía en el papel. Entonces, un chasquido sonó dentro del bolso, el calor desapareció y lo abrí rápidamente para ver qué había pasado. Pudimos comprobar que además del calor, también había desaparecido la luz violeta y entonces vimos que la perla del colgante se había abierto como una naranja y de ella había salido una llave pequeñísima.
-Madre mía, esto cada vez se lía más. ¿Qué debe abrir esta llave?, es pequeñísima, vamos, yo nunca he visto una cerradura así- dije asombrada.
-Yo tampoco, la verdad. Parece un pendiente o un colgante…- dijo Rosa.
-¿Otra vez con los misterios? Ya estoy harta de misterios ¡Trae la caja de galletas!, bastará con desear volver a nuestra época, digo yo…- añadió Rita apresurándose a coger la caja de galletas que llevaba en mi bolso.
-Oye, pues claro que tienes razón, deseamos eso y punto, ¡pero qué bobas! ¡Venga acabemos con esto ya! ¿Quién se la come?” dije mirando las galletas.
-¡Pues yo misma! contestó Rita apresuradamente.
Entonces le acerqué las galletas y estuvo dudando unos segundos porque no sabía cual escoger: ¿un trébol?, no porque no era un deseo de metas personales, ¿una estrella?, no porque tampoco era un deseo de dinero y ¿un corazón?, hombre, tampoco era un deseo sentimental…
-Mira como no sé qué tipo de deseo es este me como una de cada y ya está-
Rita se comió una galleta de cada y decidimos sentarnos a esperar el ansiado viaje de regreso a nuestra época… después de varias horas de espera y cansadas de ver que no sucedía nada sugerí pasar al plan B.
-Chicas, no ha funcionado, o por lo menos, no por el momento. ¿Qué os parece si picamos al piso de la dirección del papel y preguntamos por la tal Martina? Seguramente ella nos podrá ayudar- dije intentado mantener la compostura para que no se notara la decepción ante el posible fallo de las galletas. Ni se nos había pasado por la cabeza que las galletas no pudieran ser infalibles.
-Mira, yo ya no puedo más. Haremos lo que quieras, pero por favor consigue que volvamos- dijo Rita rompiendo a llorar desesperada.
-Venga Rita no desesperes, a lo mejor es que esta vez las galletas tardan un poco en hacer su efecto. Ya verás como dentro de nada nos vemos en nuestra época…- dijo Rosa intentando consolarla.
-Venga, no perdamos el tiempo llorando, pasemos a la acción- dije como si lo tuviera todo controlado, cuando realmente yo también estaba totalmente desmoralizada.
Entramos en el edificio. La puerta estaba abierta pero la portera nos detuvo antes de que pudiéramos poner un pié en la escalera que subía a los pisos.
-“Schheee, ¿ustedes dónde creen que van?- dijo la portera con cara de malas pulgas.
-Mire, buscamos a la señorita Martina Massana sabemos que vive en este edificio- le dije enseñándole el papel.
-Sí, aquí vive, pero le advierto que si le quieren dar la paliza con lo de que se cambie de compañía de gas o teléfono han dado con un hueso duro de roer…- dijo poniéndose delante nuestro impidiéndonos el paso.
-En esta finca no admitimos publicidad directa ni correo comercial, así que ¡andando que es gerundio!- nos soltó mientras nos acompañaba a la puerta con la intención de aviarnos sin demasiadas contemplaciones.
-A ver, aquí hay un error. No somos de la compañía del gas. Soy familia de esta señorita…- dije esperando su reacción.
-Pues ahora que lo dice… son clavaditas… perdóneme, perdóneme, es que estamos muy hartos de este tipo de publicidad… y como la señorita Massana no me ha comentado que esperara ninguna visita, normalmente siempre me avisa antes…- dijo disculpándose muy nerviosa.
-No se preocupe, es normal, la entendemos perfectamente. Mire nosotros vamos subiendo, ¿eh?- dije con mariposas en el estómago por la emoción de lo desconocido.
-Por supuesto, adelante, adelante…- dijo abriéndonos la puerta del ascensor con gran servilismo y educación.
Llegamos al piso en cuestión y, tras respirar hondo varias veces para rebajar el estado de tensión en que me encontraba, piqué al timbre. Después de un breve instante se oyeron unos pasos tras la puerta y una voz preguntó que qué queríamos…
No sabía que responder, así que le dije que estaba buscando a la señorita Martina Massana Massip y que creía que éramos familiares.
Entonces se abrió la puerta y delante nuestro… ¡aparecí yo! Dios mío, aquella chica era mi vivo retrato, ¡parecíamos gemelas!, con distinto peinado y ropa pero totalmente iguales. Rosa, Rita, aquella chica y yo no pudimos evitar soltar una exclamación al unísono ante tan inesperada sorpresa.
Después de observarnos anonadadas durante unos instantes que me parecieron horas, y sin apenas poder reaccionar le dije:
-¿Hola, eres Martina Massana Massip?-
- Si, ¿y tú…quién eres?- dijo ella totalmente asombrada.
-Yo soy Minerva Massip Cadafalch. Creo que somos familia pero aún no sé qué parentesco nos une…-añadí tanteando el terreno.
-¿Minerva Massip Cadafalch?, ¿qué?, ¿me tomas el pelo?- dijo Martina más sorprendida si cabe.
-Pues no es mi intención, no. ¿Sabes quién soy? Yo no te conozco a ti…- dije nerviosa.
-Ay madre, creo que no debería haberme tomado tanto té pakistaní a granel, tengo alucinaciones…ya me decía el médico que debía dejarlo que era muy excitante…- dijo Martina pellizcándose el brazo y luego frotándose los ojos.
Rosa y Rita todavía no habían podido cerrar la boca. La verdad es que el parecido era increíble, vamos, éramos como dos gotas de agua, incluso teníamos el mismo lunar en la mejilla…
-Dime, ¿de qué me conoces?-pregunté impaciente.
-Vamos a ver, no suelo hablar con alucinaciones, pero por tu nombre tienes que ser la hermana de mi abuelo Joaquim, o sea ¿mi tía abuela?- dijo Martina con entonación de pregunta.
-¿Tu tía abuela?, mi hermano se llama Joaquim…y es tu… ¿abuelo?- articulé totalmente incrédula.
-¡Si, es mi abuelo! Pero…vamos a ver… tú, como siempre se ha comentado en la familia con cierto secretismo, desapareciste la noche vieja de 1922 con dos amigas: Rosa y Rita, creo recordar que se llamaban…Pero ¿y esos vestidos que lleváis?, ¡Dios mío estoy delirando!, ¡estoy como una auténtica chota! Creo que han venido a verme mi tía abuela y sus amigas…- dijo mirándonos de arriba a abajo como si fuéramos una aparición. La pobre estaba totalmente desencajada, y no menos desencajadas estábamos nosotras tres.
-Mira, Martina, tenemos que hablar, tenemos que contarte algo que te costará de creer…- le dije intentando normalizar la situación.
Después de explicarle a Martina nuestra increíble historia nos quedamos todas en silencio un largo rato.
Martina, después de oír aquel inverosímil relato, no sabía que contestar y nosotras, la verdad, tampoco sabíamos qué más decir porque aquello era igual de nuevo para nosotras que para ella.
Entonces rompí aquel incómodo silencio:
-Mira Martina, estas son las galletas y el colgante que estaban en la caja de la bodega...- dije sacando de mi bolso la caja de galletas, el colgante y la pequeña llave que había salido de la perla que colgaba de él.
-¡Vaya es precioso!- dijo Martina tomando el colgante entre sus manos.
-Sí, realmente precioso y curioso... mira lo que ha salido de la perla que cuelga de él- añadí enseñando la llave diminuta.
-¿Una llave?, ¿dentro de una perla?, esto es rizar el rizo… ¿Tenéis idea de dónde puede ser?- dijo Martina asombrada.
-Pues no tenemos ni idea, es más, pensábamos que tú podrías darnos alguna pista pero veo que vas tan perdida como nosotras...- dijo Rosa con gesto compungido.
-Yo creo que si la habéis encontrado en tu casa, debe ser ahí donde está la diminuta cerradura. Habéis mirado en la bodega o en las habitaciones a ver si hay alguna caja, joyero, vitrina o ¡lo que sea!, ¿que tenga una cerradura de este tamaño?- nos preguntó Martina.
-No, no lo hemos mirado. Hemos venido aquí directamente pensando que nos podrías ayudar...-le contesté.
-Pues no se me ocurre como, pero os voy a ayudar en todo lo que pueda, no lo dudéis- añadió Martina con una cálida sonrisa.
-¿Habéis probado las galletas?, ¿funcionan?- siguió preguntando.
-¡Ya lo creo que funcionan! Dios mío, un carcamal se enamoró de mí y luego le maté…- dijo Rita, todavía horrorizada por los sucesos.
-¿Has matado a alguien?, ¡yo no quiero problemas!, una cosa es ayudaros ¡y otra muy diferente es acabar en la cárcel como cómplice de unas delincuentes!- dijo airada Martina.
-Nooo, tranquila, no hemos matado a nadie, por lo menos, no con nuestras manos, fueron las galletas...- dije intentando tranquilizar a Martina.
-¿Las galletas asesinas? Sí, claro, y si me como unos roscos ¿qué va a pasar?, ¿os voy a descuajeringar? Estáis como una regadera... ¡Si es que no tengo remedio!, siempre me fio de todo el mundo. Seguro que todo esto es una patraña para conseguir ves a saber que…Mira, mejor os vais ya si no queréis que llegue antes la policía- nos soltó de forma brusca descolgando un teléfono con la intención de llamar a la policía.
-Escúchanos por favor. Lo que queríamos decir es que... las galletas funcionan, ¡con todas sus consecuencias! Y que son un arma de doble filo. Venga prueba una y lo experimentas en tus propias carnes- le dije acercándole la caja para que la cogiera.
Entonces le expliqué cómo funcionaban, y Martina decidió probar una en forma de trébol de cuatro hojas, es decir de metas personales...
-Voy a desear que la editorial que monté hace un año, y que me está costando sangre, sudor y lágrimas, sea un auténtico éxito- dijo Martina comiéndose la galleta.
Entonces nos explicó que acababa de iniciar una andadura empresarial en la que había puesto toda su ilusión y esfuerzo. Se trataba de una pequeña editorial especializada en escritores desconocidos y novatos, pero con muchas ganas de escribir y con una imaginación desbordante...
-He puesto todo mi esfuerzo en levantar mi pequeña empresa, quiero dar una oportunidad a todos aquellos que quieren publicar su libro y no tienen cabida en las grandes editoriales que sólo acogen a bestsellers. Quiero que esos soñadores, puedan convertir en realidad su sueño y ser felices haciendo aquello que les gusta, sin sentir que son unos fracasados porque su manuscrito ha sido rechazado sin más...-nos explicó Martina, dejándonos conocer su lado más idealista y luchador. Me sorprendió descubrir que el parecido entre Martina y yo no era solamente físico… ¡cuánto teníamos en común!
Pasados unos minutos, sonó el teléfono...
-¿Si?- preguntó Martina tras descolgar el auricular.
-¿¿¿¿¿Qué?????, ¿de verdad?, no puede ser... ¡Dios mío, no me lo puedo creer! . Dentro de un rato te llamo-
Martina colgó el teléfono. Una sonrisa de oreja a oreja iluminaba su cara.
-¡Chicas!, no me lo puedo creer... me acaban de llamar de la editorial para decirme que nos han dado…¡la Creu de Sant Jordi por nuestra labor en favor de la literatura y de los autores noveles!, ¡esto dará a mi editorial un empujón definitivo! podré ampliarla y acoger a más escritores. ¡Fantástico!. Entonces...las ga-ga-lletas ¿funcionan?... ¡siiii funcionan!- dijo totalmente desbordada por los acontecimientos.
Martina tardó un rato largo en tranquilizarse, aquello era más de lo que su mente podía asumir en tan poco tiempo. Nosotras también estábamos impresionadas pero por nuestra experiencia ya nos lo tomábamos con más calma...
-Bueno Martina, ya ves que no te hemos engañado en nada. A nosotras también nos costó mucho hacernos a la situación- le expliqué.
-Sí, de hecho aún nos está costando, por favor ¡ayúdanos! Queremos volver a casa -dijo Rita rompiendo a llorar, se estaba volviendo una llorona redomada. Lo cierto, es que el máximo problema al que Rita se había tenido que enfrentar en su “dura” vida, hasta aquel momento, había sido elegir qué se ponía para ir a pavonearse por Barcelona, por eso sus fuerzas flaqueban como nunca...
-Bueno, chicas ¡no desesperéis!, arreglaremos esto y llegaremos hasta el final! Cuando yo me propongo algo muevo cielo y tierra hasta conseguirlo- dijo Martina frotándose las manos.
Como ya he comentado antes, Martina y yo éramos una copia exacta en todos los sentidos, y como yo tenía confianza ciega en mí misma supe que estábamos en las mejores manos y que todo iba a salir bien. Sabía, sin ninguna duda, que Martina era la mejor anfitriona que podíamos tener en esta aventura.
-Creo que lo primero que deberíamos hacer es ir a vuestra casa, que por cierto, es la casa de mi tía abuela.... Si no recuerdo mal… está en la Avenida Tibidabo número 29... ¡Ay madre!, esa casa está en venta, hace muchos años que está cerrada... mi padre la puso en venta porque hoy en día no es fácil mantener tantos inmuebles, viene Hacienda y te pega unos palos que te deja gaga...Creo que se había interesado en ella una embajada... ¡Es igual. No os preocupéis, yo tengo las llaves. ¡Venga vámonos!- dijo Martina.
-¿Quéeeeeeee?, ¿vender mi casa?, ¿a una embajada?, ¡pero qué dices! Y perdona que te corrija…Yo también tengo las llaves, vamos como que es MI casa- dije con un mosqueo considerable.
-¡Ups!, que me dejo las llaves del coche- añadió Martina poniéndose las manos en la cabeza, justo cuando salíamos.
-Por cierto Minerva, dile lo de tu coche, no sabemos dónde está- comentó Rosa.
-¡Anda es verdad! Mira, fuimos al Passeig de Gràcia y dejamos mi coche aparcado en el único sitio que quedaba libre, un sitio con unas rayas blancas en el suelo... cuando volvimos ¡ya no estaba! Y ya no hemos sabido nada más de él- le dije a Martina.
-¿Un sitio con rayas blancas en el suelo?, ¿en el Passeig de Gràcia? Estáis locas... Claro, que vosotras qué ibais a saber. Es como dejar un caramelo en la puerta de un colegio... ¡Se lo llevó la grúa!. ¿Y cuántos días hace de eso?-preguntó Martina con los ojos como platos, y por su expresión, temiéndose lo peor.
-Pues, debe hacer… ¿unos 10 días?- pregunté mirando a Rosa y Rita.
-¿Cómo?, ¿unos 10 días?, ¡me va a costar un riñón!, ¡me cago en San Cucufato, ¡pero cómo se os ocurre dejarlo ahí!- dijo Martina acalorada.
-Nosotras qué sabíamos. Era el único sitio que quedaba libre...- contesté.
-Bueno, haré una llamada a la Guardia Urbana a ver en qué depósito está. Que Dios nos coja confesados…- sentenció Martina.
Después de decirle el modelo de coche, un Liberace’s luxury coupé, una maravilla diseñada por Ernest Kanzler y del que sólo existían dos unidades en todo el mundo, y que fue el regalo de mi padre al cumplir los veinticinco años... Martina realizó la llamada en cuestión y colgando el teléfono nos dijo:
-Venga, está en el depósito de las Glòries-
Salimos las cuatro corriendo de casa de Martina. Bajamos a un garaje y una vez allí, nos montamos en su coche, un mamotreto de esos que nos habían puesto los pelos de punta en nuestra “excursión” al Passeig de Gràcia.
Martina conducía a toda velocidad, fue otra experiencia horrible, claxons, insultos, bicicletas por todas partes uffff... finalmente llegamos al depósito.
-A ver, hay un pequeño problema... ¿cómo vamos a demostrar que ese coche es tuyo?, ¿llevas los papeles del coche?, DNI ni por casualidad...- dijo Martina pensativa, su cabeza iba a mil por hora.
-Pues no, no llevo nada... ¿qué son los papeles y el DNI? ¡Ese coche es mío y punto! Estoy harta de que intenten sacarme dinero hasta por respirar- dije rabiosa.
-¡Ay chica, bienvenida a la Barcelona actual!. No es la ciudad que tú conoces ni por asomo...aquí se cobra hasta por pisar el suelo. Oye, y eso de que es mío y punto ni se te ocurra decirlo en el depósito o yo no me hago cargo de lo que te pueda pasar- añadió.
Entonces caminamos hacia la puerta dónde aguardaba un chico de uniforme...
-Buenas tardes señoritas, ¿a dónde se dirigen?- dijo aquel chico amablemente.
-Mire, venimos a buscar un coche que se llevó la grúa municipal hará unos diez días del Passeig de Gràcia...- dijo Martina.
-Bien, pasen por aquí- comentó aquel chico mientras nos acompañaba a unas oficinas. Cuando llegamos, añadió señalando un mostrador:
-Ahora les atiende mi compañero-
Cuando por fin llegó nuestro turno…
- Buenos días, por favor necesito su DNI, impuesto de circulación...- El chico que atendía en el mostrador empezó a pedirnos infinidad de cosas extrañas, que si DNI, que si esto, que si lo de más allá... uf, la verdad es que para nosotras tres era como si nos hablara en chino mandarín...
Cuando acabó, de “pedir”, Martina, que por cierto estaba roja como un tomate y bastante nerviosa, le dijo:
-Mire, es que tenemos un problema, resulta que el coche es de esta chica- dijo señalándome a mí, y continuó:
-Y a la pobre le han robado toda su documentación cuando paseaba por las Ramblas y además unos okupas han entrado en su casa y se la han trinchado , vamos que han dejado las cuatro paredes peladas y mondadas, así que no tiene ni DNI, ni papeles del coche ni nada de nada... si quiere, para asegurarse de que el coche le pertenece le puede enumerar algunas pertenencias personales que dejó en él...y por descontado pagaremos la multa- dijo Martina haciéndose la apenada.
-¡Buena intentona si señora!, a ver, cómo me va a pagar la multa ¿con billetes del Monopoly? o ¿con euros de chocolate? Mire señora de rollos de éstos escuchamos unos cincuenta al día, así que guarde las fuerzas para otras cosas. O me trae lo que le pido o el coche no sale de aquí. ¡El siguiente!- dijo aquel chico haciéndole un gesto con la mano al chico que teníamos detrás en la cola.
Martina se apartó del mostrador y vino hacia nosotras...
-Chicas no va a ser nada fácil, es más creo que debemos dar por perdido el coche...-
-¿Qué?, ¡y un cuerno!, ¡yo me llevo de aquí mi coche!- dije sacando las galletas.
-¡Pero, Minerva! No debemos gastar galletas en cosas superfluas, Martina tiene coche y no necesitamos el tuyo para nada- dijo Rosa irritada porque no se paraba de desperdiciar galletas.
-¡Que te den morcilla! Mi coche es mío, y para mí no es superfluo- añadí. Mi coche era junto a mi extenso ropero, mi pertenencia más preciada.
-Bueno, bueno, calma. Dejad que piense otra forma de conseguirlo. Piensa que ya hemos gastado tres galletas: dos corazones y un trébol...debemos gastar una estrella para compensar... A ver, se me ocurre una cosa...ilegal. Madre mía, ya me veo en la cárcel. ¡Pero es que no podéis ir sin papeles por la vida!, y menos tal y como está todo hoy en día. Mirad en un viaje a la China me tocó en el avión, como compañero de asiento, un abogado que, aparte de tirarme los trastos babosamente durante todo el viaje, me explicó toda su vida . Entre todas las calamidades que me contó, me dijo que se dedicaba al estraperlo de bolsos de marca falsos, entre otros menesteres y que era un negocio de lo más lucrativo. Además, el tío no tenía escrúpulos ni vergüenza y no se cortó un pelo en decirme que si alguna vez necesitaba cualquier tipo de “papeleo” que no dudara en llamarle, que me atendería con muchísimo gusto... Seguro que nos podría conseguir una documentación falsa para vosotras tres. La verdad es que sólo de pensar en llamarle me hace rechinar los dientes, pero creo que es la única solución…- dijo Martina. Después añadió:
-Pero claro, eso supone un desembolso importante de efectivo. Ese individuo sólo se mueve por dinero y no por cualquier cantidad…así que cómete una galleta en forma de estrella y a ver qué pasa, y de paso ¡que nos sirva para pagar la multa, que no está el horno para bollos!- añadió.
Y así hice, me comí la galleta y nos fuimos para casa. Cuando nos dirigíamos hacia el coche de Martina una ráfaga de viento hizo que un papel se me pegara a la cara de una forma escandalosa. Al intentar apartármelo Martina se cercioró de que era un boleto de La Primitiva.
-¡Eh chicas! Es un boleto de lotería con fecha de ayer… Dios mío, no será verdad lo que estoy pensando...- dijo Martina poniendo los ojos casi en blanco.
- Siii, seguro que siiii. Estará premiadooo, ¡vamos a comprobarlo rápidamente!- dije yo aplaudiendo.
Nos metimos en el coche como unas flechas y fuimos buscando como unas auténticas posesas una oficina de apuestas para poder comprobar el boleto. Entonces Martina frenó en seco y dijo:
-Mejor vayamos a casa. Lo comprobaremos por internet. No quiero que nadie sepa si somos las afortunadas. Es mejor mantener el anonimato que si no viene toda esa panda de buitres carroñeros de los bancos y se te meten hasta en la sopa...-
Una vez en casa, Martina encendió un extraño artefacto que ella nombró como ordenador, y de repente salió escrito, en una especie de cuadro luminoso, la palabra Google. Martina escribió unas palabras y luego los números del boleto y entonces pegó un grito que nos hizo salir el corazón por la boca a las tres...
-Está premiado con un millón de euroooooooos. ¡Somos riquísimas!- dijo Martina llorando de alegría.
Nosotras no sabíamos cuánto dinero era un millón de euros, es más sólo los conocíamos de oídas, ¡nos habían pedido euros en tantas ocasiones los últimos días! Por la reacción de Martina deducimos que era mucho dinero y eso hizo que nos alegráramos muchísimo porque, por lo menos, nos quitaríamos un grave problema que arrastrábamos desde que aterrizamos en el siglo XXI… la carestía económica. Pensamos que por lo menos podríamos seguir llevando el tren de vida al que estábamos acostumbradas en nuestra privilegiada vida anterior.CONTINUARÁ...
Ferviente recomendación :-)))
Las Minervas no querían irse de la exposición tuve que arrastrarlas del tocado :-0 son tan apasionadas las puñeteras!
Y de regalito y después de años de espera (el tiempo es oro!) os dejo el siguiente capítulo de la increíble historia de Las Minervas...
Saludos!
domingo 2 de noviembre de 2008
domingo 26 de octubre de 2008
Premio Matilinaaa :-*
Venga, voy al tema!
1- Enlazar a la persona que nos invita:
La gran MATILDE MATILINAAAAAAA
2- Enumerar seis cosas sin importancia que nos hagan felices: si son cosas que me hacen feliz, entonces son muy importantes
1. Las cositas chulas que encuentro por estos blogs de Dios :-0
2. Los documentales de Griegos y Romanos.
3. Escribir historias y creérmelas! :-p
4. Los libros con ilustraciones preciosas ( com les teves!)
5. Admirar los edificios Modernistas del Eixample.
6. Ser un poco flipada, soy de las que lo ven todo de color de rosa
3- Hacer constar las reglas. Pues ya las véis
4- Elegir a seis personas que continúen con el desafío:
Pues en eso voy a ser diferente porque no está bien devolver o duplicar los premios jaja
Así que voy a poner blogs o webs que me chiflan ;-))
No os pondré ningún comentario sobre ellos, descubridlos por vosotros mismos...
http://www.annejulie-art.com/blog/
http://www.lamarelle.net/c/282/p/3f65be8c256db94d6756c9e4da20a946/Adolie-Day-.html
http://www.mes-habits-cheris.com/
http://limoonland.blogspot.com/
http://www.etsy.com/shop.php?user_id=109071
http://www.flickr.com/photos/pasubio9/
http://www.etsy.com/shop.php?user_id=5746515
Bueno, no voy a cumplir la última norma que es darlo a conocer a los premiados, lo mejor es dejar un comentario de corazón!
Saludos!
Marta y las Minervas
miércoles 8 de octubre de 2008
Las Minervas parada y fonda...
Como algun@s ya sabéis, estoy preparando mi tesis doctoral y en estos momentos necesito enfocar todo mi tiempo y mis esfuerzos en depositarla lo antes posible (dispongo de poco tiempo...) .
Así que tengo a todas las Minervas trabajando para mí. Las pobres estarán muy muy ocupadas dándome ánimos, haciéndome figuras, transcribiendo texto etc, etc... por ese motivo no podrán viajar a casa de nadie hasta nueva orden :-))) La verdad es que las pobres se me han quejado amargamante, pero no tienen nada que hacer...
Espero que tengáis paciencia y que esperéis que volvamos para seguir conociendo su increíble historia y para poder acoger en vuestras casas a las traviesas Minervas muy pronto.
Besos y saludos a todos!
Marta y las Minervas.
viernes 3 de octubre de 2008
Por fin la flamante ganadora del sorteo es...
Agradeceros a todos vuestra participación :-))))) y colaboración difundiendo el sorteo por todos vuestros fantásticos blogs!
Saludos!
Marta y las Minervas
martes 23 de septiembre de 2008
Otro report preciosoooo :-))))
Si os casais no dudéis en dar un vistazo a este blog encontraréis un montón de ideas. Por cierto se casará Minerva???, sólo el destino lo dirá... estad atent@s a la historia :-0
Y a los que todavía no hayais participado en el sorteo deciros que todavía estais a tiempo hasta el día 3
Saludos!
martes 16 de septiembre de 2008
Sorteo 10000 visitas! QUÉ FUERTE :-)
Así que para celebrarlo nada mejor que sortear una Minerva!. La ganadora (o ganador ;-) va por Oriol jeje) se llevará una traviesa Minerva con toda su suerte y magia de regalo...
Para participar sólo tenéis que dejar un comentario y vuestro e-mail en este post y gritar este concurso a los 4 vientoooooooos (porfins si tienes un blog pásalo ;-) , mientras más participantes más emoción)
Aquí tengo a la Minerva en cuestión comiéndome la orejita de lo nerviosa que se ha puesto! :-0
Pues nada a participar!
Por cierto la fecha del sorteo será... EL VIERNES 3 DE OCTUBRE
Las Minervas salen en VISTE ADECUADAMENTE
miércoles 27 de agosto de 2008
Ya hemos vuelto!
martes 22 de julio de 2008
La Minerva de Carlotta by Andy Warhol
jueves 17 de julio de 2008
Y la tercera entrada de hoy es... (qué día más prolífico! :-)))
Muchísimas gracias a las tres! sois unos soletes, a las Minervas les encanta que les den premios porque se sienten muy apreciadas, queridas y encantadas de formar parte de esta comunidad bloggeril , esto no tiene precio! :-)))) , además viendo de quien provienen los premios ya es que se ponen insoportables de orgullo!:
- ARORUA que es toda una artista, hace unos broches preciosos combina fieltro y arte! y todo aderezado con algunas gotitas de poesía, el resultado??? un blog delicioso!
-SÉ UNA HADA, es el segundo blog de Geroa una hada muy especial de carne y hueso, ella no lo sabe pero fue mi primera clienta virtual! jajaj por eso le tengo mucho cariño, además es encantadora y además de ser una artista de los complementos, predica con el ejemplo y es una consumidora nata de "joyas" hechas a mano, siempre nos va enseñando sus nuevas adquisiciones.
-MATILDE MATILINA, para mi una de las mejores ilustradoras infantiles que hay, sus dibujos son espectaculares llenos de ternura, color, suavidad uffff cómo se puede dibujar tan bien???, qué envidia! (sana eh!). Además como persona es exactamente como sus dibujos, un encanto! qué gusto hablar con ella!
A ver, voy al tema que tengo más rollo...Las bases del premio de Arorua son poner su link que ya está y nominar a 7 blogs y las bases del premio-cadena de Sé una hada y Matilde Matilina son:
linkear a la persona que te lo entregó (ya está) y escribir lo siguiente:
A todas no encantan los blogs, en la mayoría sus objetivos son mostrar las maravillas y hacer amistades; hay personas que no se interesan cuando les damos un premio y de esta manera contribuyen a cortar esos lazos; queremos que se corten o se propaguen? Entonces tratemos de prestar mas atención a ellos! Debemos entregarlo a 8 bloggeras que deben hacer lo mismo y poner el texto. Continuo con la cadena, se lo entrego a:
Nota: para las nominaciones haré un mix porque si no parecerá una enciclopedia! ajaja
A ver mis nominadas son:
- El blog de Beatriz: De tacones y bolsos , porque siempre nos enseña cosas preciosas de una forma muy amena, además es una persona super amable, siempre deja un comentario agradable y se entera de todo la primera! :-)))
- A Les coses de la Sònia, por las manos que tiene! hace unas cosaaaaaaaas ufff! me vuelven loca sus bolsos y sus Pin!
-A Lujosa Barcelona, su blog me encanta porque lleva una vida de lo más lujosa en Barcelona jaja y como soy de Barcelona me encanta cotillear por dónde se mueve y lo que se cuece en la ciudad. Además en encantadora
Y ahora unos cuantos premios que no serán contestados pero quiero enseñar su trabajo porque me chifla:
- http://www.minilabo.fr/FR/ qué monadaaaaaaaaas ! ;-))))
-Si os gustan los muñecos de fieltro estos son una auténtica pasada!
http://mis-cia.blogspot.com/
- Buenoooo, este ya es que me mata! http://www.mylittleoddforest.com/
- Y por último, http://aiaimatilde.blogspot.com/ también tiene unas manos... echad un vistazo a sus cositas ummmmm
Bueno, y eso es todo!
Bon estiu!!!
Mirad qué preciosidad!!!

Las Minervas se van de vacaciones!

sábado 12 de julio de 2008
Current People COTILLA-NEWS: No pueden estar separados!

lunes 30 de junio de 2008
que ha tocado el boletoooo!
es cuestión de ir probando con esta combinación...no, si de esta historia salimos ricas!!! ajaja
miércoles 25 de junio de 2008
Unas galletas poco corrientes (Capítulo 3)

Ya en casa, más tranquilas y seguras, nos pusimos cómodas, nos hicimos una taza de té reconfortante y nos sentamos en los sofás del salón.
-¿Sabéis?, desearía que nada de esto hubiera sucedido, es una auténtica pesadilla. Me gustaría despertar, abrir los ojos y ver que todo ha sido un sueño horrible y que de nuevo vuelvo a ser quien era, con mi familia, mi entorno, ¡mi vida!- dije mirando las pinturas con motivos florales que adornaban el techo del salón mientras yacía estirada en el sofá rojo de terciopelo.
-Yo también echo de menos a mis padres, mi hermana…-dijo Rosa rompiendo a llorar.
-Y yo. Me siento un bicho raro, nunca antes me había sentido así-dijo Rita. Era la primera vez, desde que la conocía, que la veía hundida.
-¿Por qué nos ha pasado esto a nosotras? ¿Por qué no le ha ocurrido a nadie más?, ¡en la fiesta éramos unas 50 personas! ¿Qué hicimos de diferente a los demás?- dije yo, intentando encontrar una explicación a algo que era totalmente inexplicable.
-no tengo ni idea- contestó Rita entre sollozos.
-Lo último que recuerdo de aquella noche es a nosotras tres bebiendo aquella botella de cava que encontré cuando bajé a por más provisiones, en aquella extraña vitrina de la bodega privada de mi padre. Sí, eso lo recuerdo bien, de la vitrina salía una luz rosa con destellos dorados que me atrajo como una mosca a la miel…- dije.
-Bueno, no es la primera vez que bajabas a buscar más bebida a la bodega de tu padre y nunca nos había sucedido nada parecido. No pensarás que el cava tiene algo que ver en esto. Qué bobada... - dijo Rosa.
- Yo lo que sí que recuerdo es que era un cava delicioso. Tenía un sabor y un aroma muy especial, aún lo recuerdo, y eso que llevaba una cogorza...-dijo Rita cavilando.
- Venga chicas, ¿de verdad creéis que ese cava puede tener algo que ver con nuestro viaje en el tiempo?- preguntó Rosa perpleja.
-No lo sé, pero todo es posible… - dijo Rita
-¿Porqué no bajamos a la bodega a inspeccionar?, a lo mejor vemos alguna cosa que nos ayude a esclarecer nuestra situación- dijo Rosa, con una increíble iniciativa dado su tímido carácter.
-¡Venga! ¡No tenemos nada que perder! Con un poco de suerte esto quedará en una simple anécdota y mañana nos levantaremos en nuestra almibarada vida- dije mucho más esperanzada.
Y así lo hicimos, nos dirigimos a las escaleras que llevaban a la bodega y bajamos a inspeccionar.
La bodega era uno de los sitios de la casa más misteriosos para mi, de hecho mi padre mimaba esta estancia como ninguna, y no por su afición a empinar el codo, no penséis mal, si no porque en ella guardaba todos sus “tesoros”: Unas copa de cristal de Bohemia con unas extrañas inscripciones que un amigo le había traído en ocasión de su 45 cumpleaños, unas botellas de Coñac añejas como Tutankamon, y miles de objetos sin utilidad aparente que atesoraba como si fueran auténticas joyas. A mi padre no le hacía ninguna gracia que nadie entrara allí sin su permiso, pero en la fiesta de fin de año no pude evitarlo. Se habían acabado todas las provisiones festivaleras justo en el punto álgido de la fiesta y claro, nuestro cuerpo seguía pidiendo marcha y desenfreno.
Al llegar a la estancia y sin encender la luz, pudimos comprobar que la vitrina seguía emitiendo aquella luz rosa con destellos dorados que me había embelesado aquella noche. Era una luz maravillosa, las tres nos quedamos embobadas observándola.
Al acercarnos vimos que dentro de la vitrina había una caja dorada preciosa, con estampado en esmalte de flor de cerezo japonés. La caja era la que desprendía aquella luz rosa. Me sorprendió que la noche de autos no me diera cuenta de la presencia de la caja, pero con total seguridad, no estaba en condiciones de fijarme en nada más que no fuera coger la botella y salir pitando de allí. Además de la caja pudimos comprobar que también había un paquete de galletas preciosamente envuelto y del que salían una especie de chispas doradas. Pude entrever a través del fino papel, que las galletas estaban perfectamente ordenadas según tres formas: de corazón, de estrella y de trébol de cuatro hojas. ¡Qué visión tan increíble!, pero, ¿qué era todo aquello y qué significaba?
Después de sobreponernos a nuestro embobamiento me acerqué a la vitrina con la intención de abrir la caja para ver qué había dentro, pero por más que lo intenté no pude.
-Anda, intentadlo vosotras. ¡Yo no puedo!-dije resoplando por el esfuerzo.
-A ver, trae que eres más delicada que una flor de pitiminí...-dijo Rita con sorna.
Tras intentarlo varias veces, y con tres uñas partidas, también se dio por vencida.
-Venga sólo quedas tu Rosa, inténtalo-dije acercándole la caja sin muchas esperanzas de que lo consiguiera.
-Yo no tengo mucha fuerza…-dijo Rosa. Entonces se oyó un pequeño chasquido y, ante nuestra sorpresa, la caja se abrió.
Al abrir la caja completamente, un resplandor azul nos cegó durante unos instantes. Cuando pudimos recuperar la visión vimos que el resplandor lo emitía un precioso colgante en forma de ninfa con una perla, era exactamente la misma ninfa que adornaba la vitrina del salón que daba al jardín. En la caja también había un papel manuscrito que no tardamos en desdoblar ávidas de respuestas a todo aquel misterio.
-¡Vamos lee, qué pone en el papel!-dijo Rita nerviosísima, ella no destacaba precisamente por su paciencia…
-Ya voy, ya voy- dije molesta por su tono inquisidor.
Y entonces leí el papel en voz alta:
-Martina Massana Massip, C/ Madrazo, 88 5º 3ª. Pero esto es un nombre y una dirección, ¿qué narices quiere decir esto? ¿Qué es una broma?, porque no estamos precisamente para bromas…-dije desilusionada y un poco irritada.
-Pues no sé dónde le ves la gracia, aunque tú siempre has tenido un sentido del humor un poco retorcido…-dijo Rita, asomándole una sonrisilla burlona por debajo de la nariz.
-Es mejor tenerlo retorcido que no tenerlo, como es tu caso- dije mirando a Rita con cara de mala leche contenida y ganas de retorcerle el pescuezo. Rita puso cara de indiferencia.
-¡Dejad de pelearos! ¿Y en el paquete de galletas no pone nada?- dijo Rosa que nos estaba sorprendiendo cada vez más con su “nuevo” carácter. Siempre habíamos pensado que no tenía iniciativa, pero nos estaba demostrando cada vez más que estábamos muy equivocadas.
-Pues no sé, voy a ver- dije cogiendo de nuevo la caja de galletas.
Tomé el paquete con sumo cuidado y lo examiné meticulosamente del derecho y del revés. Lo que llamaba la atención a simple vista, era el gusto tan exquisito con el que había sido envuelto. Era un paquete realmente precioso y delicado. A través del papel se veían las galletas con sus formas perfectamente hechas de corazón, estrella y trébol de cuatro hojas. Al girar el paquete pude ver que tras las galletas había otro papel manuscrito.
-¡Eh!, ¡aquí hay otro papel escrito!- dije exaltada.
-¿Sí? Venga abre el paquete y lee lo que pone en ese papel. Oye, y ya de paso nos comemos las galletas que tanto misterio me ha abierto el hambre. Nunca he aguantado los nervios, me dan por comer- dijo Rita tan mundana como siempre.
Abrí el paquete intentando no romper el precioso envoltorio, y una vez lo conseguí saqué cuidadosamente la nota.
-¡Dios cómo huelen estas galletas! ¡Deben ser una delicia!- dije mientras desplegaba el papel.
-¿Qué pone?- dijo Rosa impaciente.
Y empecé a leer en voz alta:
“Si habéis llegado hasta aquí, debéis conocer las propiedades de estas galletas... Las galletas con forma de corazón cumplen deseos de sentimientos, las galletas de estrella cumplen deseos de dinero y las galletas de trébol de cuatro hojas cumplen deseos de metas personales. Usadlas con precaución, lo que deseéis se hará realidad para bien o para mal.
Pensad muy bien el deseo antes de comer la galleta, una vez mordidas ya no hay vuelta atrás”
Después de leer aquello nos quedamos totalmente sin habla. ¿Galletas que cumplen deseos? Nos miramos las unas a las otras con los ojos como platos, ¿aquello podía ser cierto? Entonces Rita rompió el silencio:
-¡Pero qué maravilla!, ¿cómo podías tener esto en casa y no saberlo Minerva?, ¡qué pérdida de tiempo!, ¡la de cosas que podríamos haber conseguido ya!-
Rosa que era la más centrada de las tres tenía sus reservas y apuntó preocupada:
-Creo que esto es un arma de doble filo, os habéis fijado en lo que dice: lo que deseéis se hará realidad para bien o para mal… A veces se tienen deseos que no convienen…- dijo.
-¡Anda calla! ¡Siempre pensando en lo peor! Yo tengo clarísimo lo que voy a pedir, es más me pienso comer las galletas ahora mismo. ¡No pierdo ni un minuto más!- dijo Rita abalanzándose sobre la caja de galletas.
-¡Eh!, ni se te ocurra tocar una galleta, estas galletas están en MI casa y SON MÍAS, así que YO decidiré qué se hace con ellas y quien se las come y para que-dije escondiendo la caja tras de mí.
-¡Pero tú que te has creído!, esto nos incumbe a las tres. Te recuerdo que tanto Rosa como yo estamos sufriendo también este duro trance y tenemos tanto derecho como tú a comernos estas galletas- dijo Rita colérica perdida.
-A ver Rita, no lo digo por fastidiar, pero conociéndote… todos sabemos de qué pié calzas y no eres la más indicada para pedir deseos…-dije intentando suavizar el ambiente que se caldeaba por momentos.
-Mira dame una sola galleta, ¡me pertenece! La probaré y veremos sus efectos. ¿Qué os parece?, venga sólo una...- dijo Rita simulando, con más pena que gloria, estar más tranquila.
-Dásela Minerva. En el paquete hay bastantes y total por una…Además tiene razón, tenemos que comprobar sus efectos- dijo Rosa, mientras Rita asentía con cara de triunfo.
-Está bien, toma una. Pero cuidado con lo que pides que nos conocemos. ¿De qué tipo de deseo se trata?- dije a regañadientes.
-¡Dame una de corazón! Lo tengo clarísimo, mi deseo será que el hijo de los Rius se enamore de mí perdidamente, es el único chico que se me ha resistido y eso no lo puedo soportar-dijo Rita.
Y sin dejar que pasara un segundo cogió una galleta de forma de corazón y se la comió a toda prisa.
-Madre mía, cómo me gusta ese chico, ¡es el mejor partido de toda Barcelona! Está para comérselo y encima es riquísimo. Mira que he intentado veces llevármelo al huerto, pero nada, imposible, es un hueso duro de roer. Esta vez no va a poder resistirse…Voy a ser la envidia de toda la ciudad y parte del extranjero, será como cumplir dos deseos en uno: amor y dinero. Es que soy más lista que el hambre. Venga, voy a su casa a pavonearme, le diré que pasaba por allí y que he decidido hacerle una visita… una excusa de lo más creíble, ¿verdad?- dijo Rita perfilándose los labios mirándose en el espejo de su polvera.
- Pues no sé, tú verás, nosotros no nos metemos en tus deseos. Seremos simples espectadoras- dije poniendo cara de circunstancias.
Inmediatamente fuimos hacia casa de los Rius. Rita estaba muy emocionada con la que sería su nueva conquista, pero se le había pasado un pequeño detalle por alto… Estábamos en el año 2009, así que, su querido Lluís Rius, si es que aún vivía, debería tener unos ciento y pico años…jajaja.
Rita picó al timbre de la casa de los Rius. La casa había cambiado muchísimo, prácticamente estaba irreconocible. De la preciosa casa modernista sólo quedaba la fachada a la que le habían añadido un horrible edificio lleno de hierros por todas partes.
Tras un breve instante de espera se abrió la puerta y tras ella apareció un chaval de unos 15 años.
-Hola, ¿qué queréis?- nos preguntó con cara de sorpresa mirándonos de arriba abajo.
-Hola jovenzuelo, querría ver al Señor Lluís Rius, dile que ha venido Rita Palau a verle- dijo Rita colocándose coquetamente el pelo con las manos.
-¿Lluís Rius? Vale, un momento…-dijo el chaval. Entonces pegó un grito dirigido hacia el interior de la casa...
-¡Mamá, aquí hay unas chicas disfrazadas que preguntan por el abuelo! ¿Las dejo pasar?-
-Sí, déjalas pasar deben ser las voluntarias de Abuelos Sin Fronteras que vienen a visitarle- dijo una voz que salía del fondo de la casa.
-Pasad por aquí- nos dijo el chico.
Entonces Rita se giró con la cara desencajada hacia nosotras y dijo intentando huir:
-¿¿¿Abuelo???, ha dicho ¿¿¿abuelo???, madre mía , ¡MADRE MÍA! ¡Que estamos en el año 2009!, ¡si debe de ser un carcamal!-
-¡Rita cálmate!, tenemos que comprobar si las galletas funcionan, así que pasa para adentro y ¡calla! ¡A lo hecho pecho!- Le dije empujándola para que entrara en la casa.
Entramos en la casa de los Rius, y nada era como recordábamos, todo eran muebles cochambrosos o al menos eso nos parecían a nosotros, cuatro maderas mal puestas, que de vez en cuando se intercalaban con alguna vitrina modernista y algún cuadro con marco tallado de madera policromada de nuestra época.
Entonces llegamos a la habitación y ante nosotros apareció un viejo decrépito sentado en un sofá, que nada tenía que ver con el Lluís Rius que nosotros recordábamos.
-Abuelooooo han venido a verte estas chicas disfrazadas de charleston, ¡supongo que le harán unos bailongos! - dijo el chaval chillando como un berraco porque el pobre abuelo estaba más sordo que una tapia. Y luego añadió:
-¿Cómo has dicho que te llamas?, ¡ah, sí! Mira, esta señorita tan maja se llama Rita Palau. Venga os dejo que me voy a jugar con la Play Station, tengo una partida a medias-
Al ver a Rita y al oír su nombre, los ojos del abuelo se pusieron a hacer chiribitas y la dentadura le empezó a temblar de un lado al otro. Entonces se intentó incorporar de su asiento ayudándose de un bastón con empuñadura en forma de dragón, intentando acercarse a Rita lo más rapidamente que su esqueleto “matusaliano” le permitía. Rita horrorizada, soltó un grito desgarrador y salió corriendo de la habitación en dirección a la calle. Nosotras salimos tras ella tronchándonos de risa.
Una vez en la calle, nos paramos en un banco para reponernos de la tremenda experiencia vivida.
-Bueno, ya hemos visto que las galletas funcionan a las mil maravillas- dije casi orinándome encima de la risa. Rosa no podía ni articular palabra de tanto que reía.
-¡Bueno! ¡Menos cachondeo! ¡Ha sido uno de los peores momentos de mi vida! ¿Habéis visto cómo se le salían los ojos de las órbitas y cómo me miraba el escote? ¡Y cómo venía a por mí!, ¡argh!- dijo Rita con la voz entrecortada.
-Venga dame otra galleta no sea que esta noche se nos presente en casa pidiendo guerra- dijo Rita alargando la mano haciéndome un gesto para que sacara otra galleta.
-¿Otra galleta?, ¡ya habremos desperdiciado dos por tu mala cabeza! A partir de ahora YO decido lo que se hace con las galletas, ¿de acuerdo? – dije muy enfurismada.
Entonces nos fuimos para casa, para que Rita pudiera comerse otra galleta pidiendo el deseo opuesto.
Al llegar a casa Rita bajó apresuradamente a la bodega para coger la ansiada galleta y pedir el deseo lo antes posible. Y así lo hizo. Cogió la galleta y la devoró diciendo en voz baja como si rezara mientras cerraba los ojos apretándolos:
-Que Lluís Rius deje de estar enamorado de mí, que Lluís Rius deje de estar enamorado de mí…-
Después de esto, mientras cenábamos lo poco que quedaba ya en la despensa, empezamos a discutir qué íbamos a hacer el día siguiente.
-Debemos planear lo que vamos a hacer y no actuar apresuradamente como hasta ahora, así sólo conseguimos enredar la situación más aún- dije.
-Tienes razón Minerva, hay que actuar con cabeza, no podemos dar más pasos en falso porque si no, no sé cómo va a acabar todo esto-dijo Rosa desanimada.
-¡Yo estoy harta!, lo de hoy ha sido demasiado para mí. No me merezco esto Yo valgo mucho, ¡muchísimo!- dijo Rita que era una gran actriz dramática.
-Si hija si, tú vales muchísimo, pero cierra ya la boca que sólo la abres para pifiarla, deja que Rosa y yo decidamos por ti si no quieres que acabemos en un manicomio o en la cárcel- dije harta de la actitud infantil de Rita.
-Yo creo que lo mejor será ir a la dirección que pone en el papel y buscar a la tal Martina Massana- propuso Rosa intentando esquivar otra pelea entre Rita y yo.
-Sí, eso mismo he pensado yo, y eso es exactamente lo que vamos a hacer. Esperemos dar con ella rápidamente y que nos ayude a volver a nuestra época cuanto antes. Estoy harta de estar aquí- dije resoplando.
Rita puso cara de desprecio pero asintió con la cabeza.
-¿Y el broche?, ¿qué debe significar?- dije al recordar el precioso broche que habíamos encontrado dentro de la caja.
-No sé, pero por si acaso lo llevaremos en nuestra expedición, ¡seguro que tiene alguna función en todo este galimatías!- dijo Rosa.
-Probablemente… ¿No habéis visto la luz que desprende? Es sobrenatural- dije pensativa.
Estábamos en plena charla cuando empezamos a oír un ruido muy fuerte, como el de la sirena de las fábricas de mi padre a la hora de la entrada y la salida de los trabajadores…
Salimos corriendo a la puerta para ver qué demonios pasaba, y vimos uno de esos trastos móviles gigantescos con unas luces naranjas que giraban en lo alto del vehículo emitiendo ese sonido infernal.
El gigantesco trasto en el que se leía ambulancia, se paró en la puerta de la casa de los Rius y de él salieron cuatro personas que transportaban una camilla y mil maletines llenos de cables y otros artilugios. Entraron apresuradamente en casa de los Rius. En la puerta les esperaban la que supusimos que era su hija, un hombre que la abrazaba y que supusimos que era su marido y el chaval que nos había abierto la puerta.
Rita haciendo gala de su gran vena cotilla, se acercó a la casa para preguntarle al chaval que qué era lo que pasaba. El chaval le contestó que era su abuelo, que se había atragantado comiéndose un centollo y que al intentar socorrerle dándole un golpe seco en el diafragma se había tragado la dentadura postiza…
En fin, que el pobre Lluís Rius, efectivamente, había dejado de estar enamorado de Rita porque…¡se había ido a criar malvas!
Rita volvió hacia nosotras corriendo con la cara desencajada y estirándose de los pelos:
-¡He sido yo! ¡Yo le he matado deseando que dejara de estar enamorado de mí! ¡Soy una asesinaaa! -dijo sollozando.
-Tranquila Rita, ha sido un accidente, además el hombre estaba más en el otro barrio que en este, así que podría haber sido una mera coincidencia…” dijo Rosa abrazándola intentando que se tranquilizase.
-Debemos tener cuidado con lo que deseamos, ya lo veis- dije asustada. Para nuestra sorpresa, las galletas realmente convertían los deseos en realidad…
Decidimos irnos a dormir, tarea nada fácil después de tantas emociones vividas en un solo día. Estábamos totalmente exhaustas. Apenas llevábamos unos días en el 2009 y nos habían sucedido millones de cosas, y por el momento, a cual peor…Nosotras, las tres niñas ricas que vivíamos entre algodones, nos teníamos que ver enfrentándonos a situaciones impensables para nosotras y eso era mucho más de lo que podíamos soportar. Sólo esperábamos que los acontecimientos dieran un giro y volviéramos a ser las mujeres afortunadas que siempre habíamos sido.
CONTINUARÁ...
martes 24 de junio de 2008
Verbena de San Juan de las Minervas, testigo gráfico...

Gracias a un admirador secreto de las Minervas (no ha querido darnos su nombre), hemos podido obtener este testimonio gráfico del superfestival verbenero de la noche de San Juan. Podemos comprobar que se lo pasaron en grande! y que incluso que se pusieron un poco "piripis" a juzgar por la gran cantidad de cocktails que aparecen en la instantánea... Por algo era su noche! ellas para disfrutar son únicas jeje...
lunes 23 de junio de 2008
Buenooooo otro premio para las Minervas!!! cortesía de Janil (Montse ;-))) )

viernes 20 de junio de 2008
Minerva y su noche, la noche de San Juan, la más mágica del año

jueves 12 de junio de 2008
Las Minervas están emocionadas salen en CON DOS BOLSAS EN CADA MANO
http://www.condosbolsasencadamano.com/2008/06/pon-una-minerva-en-tu-vida.html
Gracias Bea por todo, eres un solete! ;-)
lunes 9 de junio de 2008
Las Minervas se van de despedida de soltera!
Bueno Esther! felicitats!!! espero que te haya gustado la sorpresa minervil que te han preparado tus amigas, que me han dicho que no te gusta llevar atributos masculinos en la cabeza jajaj
domingo 8 de junio de 2008
La vida no es siempre de color rosa… (Capítulo 2)
-Buenos días, somos los empleados de la compañía eléctrica, venimos a cortar la luz, hace siglos que no pagan y por un error burocrático no nos hemos dado cuenta hasta ahora-
Rita contestó:
-¿Pero qué dice desgraciado?, ¿no sabe usted en qué casa ha picado?, ¿es que no sabe quien son los propietarios?-
Rosa y yo fuimos corriendo hasta la puerta antes de que la sangre llegara al río, las dos sabíamos cómo las gastaba Rita… Entonces tomé yo las riendas de la situación:
- Buenos días, debe de haber un error-
-No señorita, no hay ningún error, o nos deja pasar o llamamos a los Mossos-
- los Mossos-
Entonces pensé: ¿Para qué quiere llamar a los Mossos?, yo no veo ningún caballo por aquí…
- ¡Mire vuelva mañana, hoy no tenemos dinero!-
-¡Qué graciosas!-dijo el operario mientras sus acompañantes soltaban una carcajada sonora.
-Disfrazadas y graciosillas, venga Pepe llama a los Mossos que aquí habrá tangana-
Viendo que el carro iba por el pedregal, Rita decidió usar sus armas de mujer fatal y empezó a hacerle juegos de ojos y guiños al operario, y éste, ¡cómo no!, cayó en sus redes, no hay mujer más persuasiva que Rita cuando usa toda su capacidad seductora…
Después de haber hablado con él a solas en un rincón y tras varias carcajadas de ambos, volvieron donde estábamos nosotros y el operario, muy amablemente, se despidió de nosotras, diciendo:
-Siento haberles molestado señoritas, seguro que ha sido un error. ¡Venga vamos que tenemos mucho trabajo por hacer!-
Y se fueron por donde habían venido, sin más. Rita añadió en voz baja:
-Estos ya no nos molestarán más-
Rosa y yo ni siquiera le preguntamos por su conversación a solas…
Una vez dentro de casa, tras tranquilizarnos un poco y sin saber cuánto iba a durar nuestra “aventura” decidimos que teníamos que salir a comprar porque pronto se acabarían nuestras provisiones. Acordamos ir al colmado del señor Anselm, que siempre tenía lo mejor de lo mejor.
Mientras nos dirigíamos al colmado la gente de la calle nos miraba sin parar incluso se paraban y se giraban, pero nosotras estábamos encantadas, ¿qué hay mejor para unas chicas glamourosas que ser el centro de atención?.
Finalmente llegamos donde tendría que estar el colmado del señor Anselm y claro, el colmado no estaba donde tenía que estar, ¡qué bobas no habérnoslo imaginado!, aún estábamos desubicadas.
En lugar del colmado había un local en el que se podía leer “supermercado”, vimos que la gente salía con comida, así que entramos.
Después de sorprendernos con la cantidad de extraña comida y objetos que se vendían dentro y de haber cogido lo que creímos más adecuado para nosotros, nos dirigimos a la salida, diciéndole a un fornido chico que había en la entrada vestido con uniforme marrón, en el que se leía Porsegur, que le pasara la cuenta a mi padre, el señor Massip.
El chico con tono de sorna nos dijo:
-Sí, mejor se la paso a mi tía de Villaconejos de arriba, ¿os parece bien?
Entonces yo le dije:
-Muy amable su tía, agradézcaselo de nuestra parte, pero no hace falta, mi padre se hará cargo de la cuenta-
El joven añadió entonces:
-¡Venga ya, yo no estoy aquí para aguantar choteos!, o pasáis por caja o llamo a la policía-
Finalmente nos tuvimos que ir de aquel sitio sin comida. Totalmente desalentadas caminamos hasta casa, había sido agotador y necesitábamos recluirnos en nuestro “minimundo” anacrónico, parecía que no iba a ser tan excitante como pensábamos, más bien al contrario, sólo hacíamos que recibir palos por todas partes. Lo cierto es que no teníamos ni un euro. Euros, eso es lo que nos pedían para llevarnos la comida: 107 euros. ¿Dios, qué eran los euros? Para nosotras aquella era una situación insostenible. ¿Pagar nosotras?, ¡qué vulgaridad! En nuestra vida, ¡jamás habíamos necesitado pagar!
Intentando reponerme les dije a Rita y Rosa:
-¿Habéis oído lo que nos ha recomendado el chico de la tienda?- dije yo.
-Sí. Que si queríamos euros que nos pusiéramos a trabajar como hace todo el mundo. ¡Qué desfachatez!, ¡será desgraciado!, decirme a mí, ¡A MI!, ¡que tengo que trabajar!- dijo Rita rabiosa.
-Pues yo creo que es lo que tendríamos que hacer, por lo menos podremos comer-dijo Rosa desolada.
- Bueno, y en caso de que quisiéramos trabajar, ¿dónde lo haríamos?-añadí yo a aquella conversación tan surrealista para nosotras.
-No tengo ni idea-dijo Rita.
-Ni yo- dijo también Rosa.
-Tendremos que encontrar una solución nosotras solas. Creo que en esta época no sirven de nada nuestras influencias familiares-dije irritada.
Después de pensarlo un poco decidimos salir a buscar trabajo, ninguna de las tres había trabajado nunca, de hecho, nunca lo habíamos necesitado, pero en esto momentos críticos conseguir euros era nuestra prioridad…
Decidí sacar mi flamante coche del garaje, era el regalo que me hicieron mis padres al cumplir la mayoría de edad, y pensé que la mejor zona para trabajar era el Passeig de Gràcia, era la zona que mejor conocía. Allí se concentraban las mejores tiendas de la ciudad, por las que yo me paseaba derrochando a diestro y siniestro, comprando ropa y perfumes franceses, zapatos italianos, telas orientales… ¡Dios, porqué nos veíamos así!
-Venga chicas subid al coche, nos vamos a conseguir trabajo-dije animada.
-Pues yo creo que voy a intentar ligarme a un buen partido siempre es mejor que trabajar. ¡Vamos chicas no me miréis así, yo no estoy hecha para trabajar! Yo estoy hecha para disfrutar de la vida, que trabajen los pobres y los obreros -contestó Rita.
-Anda calla, piensa que esto es momentáneo, vívelo como una aventura, pronto volveremos a nuestra época y seguiremos siendo las niñas ricas de siempre- afirmé sin acabar de creerme lo que decía.
-Eso espero- dijo Rosa con su aire pesimista de siempre.
Conducir fue una experiencia horrible, millones de coches de formas grotescas y colores extraños salían por todas partes, nos pitaban y nos insultaban sin parar:
-¡Nenas!, ¡quitaos esos mochos de la cabeza! Venga iros a fregar platos- decía un hombre que iba en un coche negro gigante.
Rita les iba insultando por doquier, iba como loca de una ventanilla a otra en la parte de atrás, acordándose de la familia de todos ellos.
-Mujeres teníais que ser. ¡Vaya peligro! ¡Apartad de ahí desgraciadas! ¿Dónde os han dado el carnet en una tómbola?- Nos decía otro energúmeno que iba en otro extraño artilugio.
Finalmente y después de sufrir como nunca llegamos al Passeig de Gràcia, decidimos aparcar el coche en la única zona que quedaba libre, una zona que tenía pintadas en el suelo unas líneas blancas…
Bajamos apresuradamente del coche, totalmente alteradas y con los nervios aún a flor de piel después de la terrible experiencia.
Una vez fuera del coche no sabíamos bien bien a donde ir, pero emprendimos la marcha por el Passeig de Gràcia en dirección al Portal de l ´Àngel.
-Mirad, yo quiero trabajar en una tienda de ropa, eso lo tengo claro, pero en la mejor tienda, yo no valgo para menos-dije yo
-Pues yo me sentaré en un banco y me dedicaré a buscar una presa que cubra mis expectativas. Cuando la localice desplegaré todo mi potencial seductor y ¡zas!, ¡a pegarme la vidorra!-dijo Rita colocándose el escote más explosivo que nunca.
Rosa y yo nos miramos aguantando una carcajada.
-¿Y tu Rosa?, ¿qué quieres hacer?-pregunté yo
-La verdad es que no tengo ni idea, pero prefiero ir contigo a buscar trabajo, Minerva-
Y así lo hicimos, Rita se sentó en un banco cruzó las piernas con pose sensual y encendió un cigarrillo con aire de mujer fatal. Rosa y yo empezamos a caminar fijándonos en todos los escaparates de las tiendas que encontrábamos a nuestro paso, buscando la que creíamos que iba a ser la mejor tienda para nosotras. La ropa que veíamos en ellos era ¡absolutamente espantosa! Llegué a pensar que eran tiendas de disfraces, porque la mayoría de modelitos eran de un mal gusto impresionante. ¿Qué clase de mujer podía ponerse esos colores esperpénticos y aquellas formas imposibles?. ¿Quién demonios podía ponerse eso? , se ve que con el paso de los años se había ido perdiendo el glamour y se había ido ganando en dejadez y mal gusto. Entonces vimos la tienda Chanel, de ella entraba y salía gente muy distinguida y la ropa del escaparate era ¡diviiina!. Decidimos entrar para ofrecer nuestros inestimables servicios. Pensamos que rápidamente nos darían un puesto porque se notaba a la legua que nosotras éramos chicas bien y con clase y con un gusto exquisito, de hecho podían estar muy agradecidos de que nosotras quisiéramos trabajar allí, en la vida podían haber imaginado contar con semejantes dependientas.
Nada más entrar una de las chicas que despachaba en la tienda se acercó a nosotras y nos dijo:
-Por favor, salgan de aquí, en esta tienda no admitimos chaladas disfrazadas. En las Ramblas os irá mejor, quizás os den unas monedas. ¡Venga salid! ¡O llamo a seguridad!- nos soltó de forma grosera.
-Mire señorita, en primer lugar ¡no vamos disfrazadas!, y en segundo lugar exigimos hablar con el dueño. Dígale que están aquí Minerva Massip y Rosa Gou- dije mostrando una gran irritación.
-¿Y ustedes quienes se supone que son?-nos dijo mofándose.
-¡Ya se lo he dicho!, la hija del distinguido Sr. Massip y la hija del distinguido Sr. Gou. Necesitamos trabajar, temporalmente claro está, y éste es el sitio adecuado- le solté con tono exigente.
-¡Qué graciosas! Pues mire yo soy la hija del distinguido Sr. López y le digo… ¡que se vayan a la calle pero ya!- nos soltó mientras un chico fornido (con el mismo uniforme que el de la tienda de comida), nos cogía por el brazo y nos empujaba fuera del local de malos modos. ¡Qué gente más barriobajera!
-¡Desgraciados!, ¡tendréis noticias nuestras! ¡No volveréis a trabajar en Barcelona! Cuando se lo digamos a nuestros padres…- dije roja de ira.
Después del incidente nos quedamos desconcertadas y decidimos volver donde habíamos dejado a Rita para ver si ella había tenido mejor suerte que nosotras.
Cuando llegamos al banco donde la habíamos dejado, la encontramos toda despeinada con un ojo morado y el vestido roto.
-¡Rita, qué te ha pasado!- exclamamos Rosa y yo a la vez.
-Chicas, ha sido horrible. Estaba aquí en el banco sentada tranquilamente, cuando he visto un coche rojo despampanante aparcado en la esquina, con un chico muy apuesto sentado al volante. Tenía pinta de ser un buen partido, así que he decidido acercarme a él para ligármelo, no lo voy a negar. Hemos empezado a hablar y a coquetear y de repente he oído un grito escalofriante y ¡me han empezado a caer bofetadas, puñetazos y arañazos de todas partes!-contaba Rita con el corazón en un puño.
-¿y?- dijimos Rosa y yo con gran curiosidad.
-Pues resulta que era la novia del susodicho. Él la estaba esperando, se ve que la fiera en cuestión trabaja en esa tienda de ropa, ahí donde pone H&Ñ, y al vernos coquetear se ha puesto histérica y ¡me ha apaleado! ¡Qué carácter! Tampoco es para tanto, ¿no? ¡Seguro que lleva más cuernos que un reno! Él bien que me seguía la corriente...dijo Rita poniendo cara de no entender la situación.
-Hombre Rita, a nadie le gusta que coqueteen con su novio y menos delante de sus narices…-dijo Rosa poniendo cara de no creer lo que oía.
-¡Qué poco moderna es la gente de esta época! A mí no me importaría-añadió Rita.
-Ya lo sabemos, pero es que tú no eres un caso corriente. Bueno, ¿te encuentras bien?- le pregunté examinándole el ojo que cada vez estaba más morado.
-Mejor estaría si no tuviera este ojo como un rosco de vino, ¡no te digo!- dijo Rita tocándose el ojo con las puntas de los dedos.
-Venga, vamos a buscar el coche y volvamos a casa, por hoy ya hemos tenido bastante, intentaremos otra manera de conseguir trabajo- dije con aire de indiferencia.
-Pero… ¿el coche no estaba aquí?- preguntó Rita mirando la calle en todas las direcciones.
-Creo que sí. A ver, miremos en la esquina de abajo-
Andamos unos metros y allí tampoco había ni rastro de mi precioso coche. Un pequeño detalle nos había pasado por alto…
- ¡Tampoco está! ¿Qué es ese papel amarillo del suelo? A ver, pone Grúa Municipal Ajuntament de Barcelona. ¡No sé qué quiere decir, pero seguro que tiene algo que ver con que no esté aquí mi coche!- dije nerviosa y temiendo lo peor.
-Le preguntaré a alguien… ¡Perdone! Mire que no somos de aquí. Teníamos el coche aparcado en este sitio y no lo encontramos. En su lugar hemos encontrado este papel, ¿nos puede ayudar?- dije educadamente.
-¡Uy chicas!, qué mala suerte, se os ha llevado el coche la grúa. Ya podéis preparar el monedero si queréis recuperar el coche del depósito juas juas. Los 100 € no os los quita nadie-dijo aquel hombre tronchándose de risa.
-¿¿¿Cómo???- exclamamos las tres a la vez. Seguidamente salieron de nuestras bocas una retahíla de palabras nada adecuadas para unas chicas de nuestra categoría y clase, pero llevábamos una más que densa acumulación de desastres en un solo día y este fue la gota que colmó el vaso.
La situación era realmente difícil. Si no podíamos conseguir euros ni para comer, ¿cómo íbamos a pagar 100 euros para rescatar mi adorado coche? Y, lo peor de todo, ¿cómo íbamos a volver a casa?
Para evitar más problemas y viendo que la gente de aquella época no destacaba por su altruismo y filantropía, decidimos volver andando. Teníamos unas ganas locas de volver a casa, la vida en el siglo XXI era demencial, por lo menos a nuestro parecer. Las tres estuvimos totalmente de acuerdo en que una vez en casa podríamos tranquilizarnos y ver las cosas con mayor claridad, y así estaríamos en mejores condiciones de trazar un plan exitoso para recuperar el coche y encontrar trabajo.
CONTINUARÁ…
miércoles 4 de junio de 2008
Paris mon amour!!!!
lunes 2 de junio de 2008
-Nombrar 5 blogs que sean merecedores del premio.
-Premiada y premiadora deben exhibir el enlace de Arte y pico.
-Escribir las reglas del premio.
Pues sólo em falta poner las 5 merecedoras del premio que para mi son:
http://matu-k.blogspot.com/ hace auténticas maravillas! a mi me chiflan
http://www.bunquer.com/blog/ Un bloc genial! le doy el premio por ser el primer blog que descubrí !
http://www.condosbolsasencadamano.com/ A Bea se lo tengo que dar porque su blog para mí es imprescindible! me encantan todas sus entradas, pero qué bien escribe!
http://eljardindelulaila.blogspot.com/ Porque a parte de ser una artistaza, es una persona encantadora! y una triunfadora!
http://fallinstyle.blogspot.com/ Por sus preciosos bolsos casa que me tienen loca y por lo majiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisima que es!
Ale´ya está!
domingo 1 de junio de 2008
Más Minervas!
viernes 30 de mayo de 2008
Current People COTILLA-NEWS: Yossou y Lola están enamorados!
http://current-people.blogspot.com
lunes 26 de mayo de 2008
Concurso de Charleston
miércoles 21 de mayo de 2008
Current-People
viernes 16 de mayo de 2008
domingo 11 de mayo de 2008
sábado 10 de mayo de 2008
Todo un honor!
Con dos bolsas en cada mano:
http://www.condosbolsasencadamano.com/
En el podréis conocer de la mano de Beatriz (por cierto un encanto de niña!), que es la dueña y señora de este blog, las tiendas más auténticas de Madrid. Beatriz, haciendo gala de su pericia redactora, hace unos reportajes alucinantes y completísimos de las tiendas y marcas del momento. Es un auténtico lujo tener a alguien que nos enseñe todas esas maravillas a las que no vivimos cerca, es como tener unos ojos en Madrid. Yo cuando vaya sé directamente dónde tengo que ir a comprar! jaja
Ya se podría animar alguien a hacer lo mismo sobre otras ciudades!
Gracias Bea!
jueves 8 de mayo de 2008
Las Minervas salen en Loletta!,
una de las mejores tiendas de moda y complementos de Granda, por no decir la mejor!, podeis ver todas las maravillas que tienen en su blog:
http://sweetloletta.blogspot.com/2008/05/charming-minerva.html
y las que podais pasaros en persona, vale la pena. Pronto las Minervas viajarán a Granada...
lunes 5 de mayo de 2008
Festival Minervil
Ya sabeis que a las Minervas les encanta vestirse de gala y acudir a todas las fiestas glamourosas de la ciudad, esta es una instantánea de la última fiesta organizada por una prestigiosa marca de cava a la que acudieron en masa, podeis verlas en pleno baile desenfrenado!
Ah!!!!!!!! la vie en rose!
Spencer Tunick fotografía a Las Minervas!
Beatiful!!!
martes 29 de abril de 2008
lunes 28 de abril de 2008
miércoles 23 de abril de 2008
Las Minervas salen en FIELTROMANIA!
No dejeis de visitarlo os encantará
Minerva
viernes 18 de abril de 2008
LA GANADORA DEL SORTEO ES...
SANDRIX !!!!
Muchas felicidades!!!
lunes 14 de abril de 2008
viernes 11 de abril de 2008
jueves 10 de abril de 2008
GRAN SORTEO INAUGURACIÓN DE MI BLOG!
Venga animaos y dejad un comentario!, no olvideis poner un número del 1 al 100 y vuestro e-mail por si os toca.
Suerte chicas!
Nochevieja de 1922 (Capítulo 1)
Tras tomar las uvas en el salón y después de los brindis de rigor busqué con la mirada a Rita y a Rosa. Al lado de la galería, Rita con su fea costumbre, intentaba ligarse a todo hombre casado o con novia que se le ponía por delante, la muy fresca tiene la desafortunada teoría de que si está “ocupado” es que vale la pena porque los que están sueltos o son unos tarambanas o son restos de serie que nadie quiere. En más de una ocasión me ha confesado que es incapaz de prescindir del morbo que le produce saber que su presa le está siendo infiel a su pareja. No es de extrañar que Rosa y yo seamos sus únicas amistades femeninas ya que, además de esto, otro gran problema de Rita ante los ojos femeninos ajenos son sus tres grandes “defectos”: ser muy guapa, divertida y desinhibida. Defectos que atraen al género masculino como la miel a las moscas. En fin, resumiendo, Rita es un poco viborilla pero muy buena amiga y, en el fondo, muy buena persona.
En otra zona del salón, Rosa haciendo gala de su carácter complejo y con tendencia pesimista, ya estaba con la llorona que le producían las copas de más, la pobre siempre acababa igual en todas las fiestas, poniéndole la oreja al rojo vivo al pobre Narcís, su eterno pretendiente, que ponía cara de circunstancias. No obstante, Rosa es sin duda alguna la más inteligente de todas las chicas que conozco. Su gran pasión es leer a los autores clásicos Platón, Homero, Aristóteles... madre mía, sólo nombrarlos ya me entra dolor de cabeza. De hecho, domina perfectamente el latín y el griego. Entre otras de sus grandes aficiones se encuentran también escribir y pintar. La pobre siempre intenta que Rita y yo leamos lo que escribe, cosa que nunca consigue porque ciertamente, conociendo sus gustos literarios, debe ser un tostón. Siempre inventamos excusas que ella sabe a ciencia cierta que son falsas, pero nos quiere y lo acepta con resignación.
Ante estas escenas tan cotidianas para mí, yo me dedicaba a bailar sin parar ni un solo segundo, despreocupada, víctima también de algunas copillas de más.
Tras la intensa velada y con el paso inexorable de las horas la fiesta se fue desvaneciendo y mientras algunos se iban, otros fuimos cayendo en brazos de Morfeo por toda la casa. El cansancio era tal que suelos y sofás se convirtieron en camas improvisadas.
Al poco rato de dormirme, un sonido estridente que provenía de la calle me despertó bruscamente. Era un sonido infernal. Desorientada, me levanté y caminé hacia la ventana de la entrada que daba a la calle para ver de dónde procedía.
Las burbujas etílicas habían dejado paso a una incipiente resaca que no me permitía abrir los ojos con normalidad. Como pude, conseguí abrirlos no sin luchar contra la insolente luz matinal y al mirar por la ventana la visión fue realmente desconcertante. Ante mis ojos yacía una especie de artilugio muy extravagante y parecido a un coche del que salía el estridente ruido que me había despertado. Entre todo aquel galimatías sonoro pude entender algo así como “Seré tu amante bandido, bandidooo”. ¡Dios santo, de dónde había salido ese artilugio! ¿Qué clase de música era esa? De repente uno de los individuos que iba en el extraño artefacto dijo carcajeándose:
-Mira esa flipada va disfrazada de los años 20 ¡Qué petarda!-
Y añadieron:
-¡Feliz 2009, guapa!-
Entonces pensé en voz alta: “¿A qué se refieren con eso de que voy disfrazada?”, no reparé en lo de feliz 2009…
Pensé que la resaca me hacía ver visiones, pero entonces miré a mi alrededor y vi que el paisaje había cambiado sustancialmente. La casa de los Rebull había desaparecido y en su lugar había un edificio gigante con un cartel en que ponía: Próxima promoción pisos de lujo y en la casa de los Massana había un rótulo de letras metálicas en las que podía leer: Pessat & Ofimblit Agencia de Publicidad. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, ¿qué demonios estaba pasando?
Cuando volví a entrar en casa, me di cuenta de que todo el mundo había desaparecido excepto Rita y Rosa que seguían durmiendo como auténticas marmotas. Decidí despertarlas para explicarles la extraña experiencia. Transcurrido un rato y habiéndoles contado lo sucedido decidimos salir de nuevo las tres a la calle con el convencimiento de que todo habría sido una pesadilla. Al abrir la puerta comprobamos que de una futurista farola, ubicada delante de la puerta de casa, colgaba un banderín que publicitaba una tal “Macrofiesta Bienvenido 2009 en la Estació del Nord” y que todo lo demás, el edificio gigante con el cartel de “Próxima promoción pisos de lujo” y el rótulo de letras metálicas en las que podía leer: Pessat & Ofimblit Agencia de Publicidad de la casa de los Massana, seguían ahí. Rosa, Rita y yo no podíamos dar crédito a lo que estábamos viendo. Pudimos comprobar que no, que no era un sueño, que era la cruda realidad.
No sabíamos de qué manera había ocurrido ni porqué, pero según todos los indicios, ¡estábamos en el año 2009! Rita se puso a llorar y gritar desgarradoramente:
-¡Qué vamos a hacer! Dios mío!-
Rosa, más tranquila intentaba dar crédito a lo ocurrido planteando diferentes hipótesis: que si universos paralelos, que si Efecto Túnel, que si viaje en el tiempo... Y mientras yo intentaba pensar qué íbamos a hacer. Era una situación realmente difícil.
Después de no verle más opción pensé que igual que habíamos llegado hasta aquí, podíamos volver a nuestra época en cualquier momento, así que lo mejor que podíamos hacer era disfrutar de esta nueva experiencia sin darle más vueltas. Rita y Rosa estuvieron de acuerdo. Después de pasar el día y la noche intentando organizar cómo íbamos a abordar nuestra exploración de la nueva realidad, llegó el día siguiente…
CONTINUARÁ…
Presentaciones
Antes de nada me gustaría presentarme y contaros cómo transcurría mi vida antes de la Nochevieja de 1922.
Soy Minerva, tengo 25 años. Nací en el seno de una de las familias más influyentes y ricas de la alta burguesía barcelonesa de la época. Mis padres, Joaquim y Dolors Massip, propietarios de tres de las fábricas textiles más importantes de la ciudad, siempre han sido muy protectores, quizás demasiado. Como podréis imaginar, esto, sumado a la privilegiada situación económica de mi familia, ha hecho que tanto mi hermano Joaquim, Quimet cariñosamente, y yo, siempre hayamos tenido todo lo que hemos querido sin apenas esforzarnos y ha forjado en ambos, aunque más acusadamente en mi caso, un carácter caprichoso y malcriado. Mi infancia y adolescencia siempre han transcurrido entre algodones, rodeada de mi familia y acompañada de mis amigas del alma, Rita y Rosa, con las que prácticamente lo comparto todo. Nuestra vida transcurría relajadamente de fiesta en fiesta, de compra en compra y de novio en novio. Ninguna preocupación invadía nuestra mente, simplemente nos dedicábamos a disfrutar y a vivir la vida, tomando todo lo bueno que ésta nos podía ofrecer. No obstante, poco podríamos imaginar que la Nochevieja de 1922 nuestras vidas iban a cambiar para siempre. Dejadme que os cuente nuestra increíble historia…

































